La muestra “Naturaleza: Reflejos del Alma” es la manera que tiene el pintor José Ángel Valdés para demostrar su honda por la naturaleza istmeña.
Esta individual aspira a ser “un llamado a una nueva comunión con el mundo natural. Una reflexión que nos lleve a reafirmar una relación del hombre con la naturaleza como parte de ella y no como superior a esta, en un sentido de complementariedad y responsabilidad”.
La otra intención de esta exposición es “retomar el auge paisajístico de Panamá como un tema pictórico”.
El paisaje natural logra en José Ángel Valdés “deleitar mis pensamientos y sentimientos en fusión a su creador. Veo en esta un libro abierto que habla de Dios, de su amor para nosotros y de la responsabilidad que conlleva a cuidarla , ya que a través de esta se puede ver y leer a Dios”.
La naturaleza que presenta en sus obras representa el verdor de todo el país, “a pesar de no ser un área específica ni provenir de ninguna referencia visual real o fotográfica, representando nuestra flora. Se destacan elementos autóctonos del paisaje panameño. En mi obra evito, en la medida de lo posible, la presencia del hombre, animales o flores, es la pura representación del exuberante verde panameño”.
En sus telas, el color predominante es el verde en sus diversas tonalidades.
Mientras que la luz y la sombra “juegan un papel muy importante. Además de plasmar la cautivante flora panameña, el cielo representa una parte fundamental de mi propuesta y es allí donde entra en juego la magia de las luces y las sombras en cada amanecer, ocaso o nocturno”.
La muestra “Naturaleza: Reflejos del Alma”, integrada por 16 obras al acrílico, se presenta en Mosto Bistro, en la ciudad de David, hasta el 12 de noviembre.
