Nerviosos y contentos estaban Javier, de 13 años, y su mamá, el viernes pasado, mientras esperaban el momento de su primer viaje en avión.
El niño de Aguadulce, provincia de Coclé, es uno de los 40 niños que viajan desde Argentina, Brasil, México, Panamá, Perú, España y Puerto Rico.
Javier pasará junto a su mamá y sus abuelos, siete días en Orlando, Florida, para cumplir su sueño de conocer Disney.
“Tratamos de que siempre vayan sus familias, porque como el niño está en su tratamiento, y ellos están pendientes de él, así queremos que la felicidad del deseo incluya a la familia”, expresó Margot Sapler, presidenta de la junta directiva de Fundación Pide un Deseo.
Sapler explicó que la fundación, con 17 años de presencia en Panamá, y 37 en el mundo entero, tiene la misión de hacer realidad los sueños de los niños que por razón de una enfermedad tienen su vida en riesgo.
“Hay niños que nos piden un nintendo, una computadora o una cama, y otros quieren ir a Disney”, comentó. En esta ocasión, por quinto año consecutivo, la fundación hace realidad un sueño, el 808, con ayuda de American Airlines, a través de la fundación Something mAAgic, conformada por voluntarios de esa aerolínea en Estados Unidos.
“Ha sido una experiencia extraordinaria. Es un placer para nosotros que Panamá también participe de este vuelo mágico”, comentó Nori Falconi, gerente comercial de American Airlines.
Falconi informó que a través del programa de millas “Kids in Need” consiguen los boletos para los 40 niños participantes.
Los chicos se alojarán en el Give Kids World Village, localizado cerca de las atracciones de Orlando. Además, disfrutarán de las comidas en el restaurante Gingerbread House.
Hasta la fecha, 400 niños han participado de la actividad anual.
HORA DE PARTIR
Eran las 11:30 a.m. cuando el portal 32 del aeropuerto de Tocumen se vistió de fiesta.
Sobre una mesa, dulces, empanadas, emparedados y galletas, en medio de globos de Mickey Mouse, esperaban la llegada de Javier y su familia.
Curiosos, los pasajeros del vuelo con destino a Miami, Florida, se preguntaban qué pasaría en el lugar.
Al mediodía, escoltados por un grupo de voluntarios con orejitas de Mickey, apareció Javier con una tímida sonrisa y acompañado por su familia en un carro azul, adornado con globos, y con imágenes de sus personajes favoritos.
Por las bocinas, que usualmente transmiten los llamados de abordaje o de precaución, se anunció a los viajeros que Javier cumpliría ese día su deseo de viajar en avión por primera vez y de conocer Disney.
El vuelo partió a las 12:45 p.m., luego de una despedida llena de emoción.
“Suerte Javier, que te vaya bien”, fue el hasta luego de los voluntarios de Something mAAgic.
