Todos los que habitan en Panamá podrían estar consumiendo plásticos y otros desechos tóxicos que antes han sido consumidos por almejas, langostas, cangrejos, peces y aves marinas, dados los altos índices de contaminación de los mares panameños. Aunque parezca insólito, estas especies marinas que han consumido estos productos están llegando a los platos de comida de los consumidores.