Participar en los desfiles patrios implica mucho más que prepararse para marchar al ritmo de una banda. Detrás de cada presentación hay gastos que pueden comenzar meses antes de noviembre.
Para conocer algunos de estos desembolsos, conversamos con padres de familia y exalumnos. Sus experiencias permiten identificar parte de los gastos que pueden surgir durante la preparación, aunque no representan un promedio nacional ni una tarifa general. Las necesidades y responsabilidades económicas varían de una agrupación a otra.
Amy Córdoba, quien fue capitana de las batuteras del Instituto Fermín Naudeau en 2025, explicó que, en su caso, el colegio les proporcionaba las batutas, pero cada estudiante debía gestionar otros elementos para las presentaciones de noviembre. Entre ellos estaban los tres vestuarios, el suéter de la delegación, las botas, el kepi, el sombrero y los accesorios para el cabello y las batutas.
Córdoba calcula que la inversión total se acercó a los $900, principalmente por la búsqueda de prendas y artículos de buena calidad. Los trajes representaron el gasto más alto, con precios que oscilaban entre $250 y $300. Según explica, podían pagarlos al contado o mediante cuotas.

Las botas tuvieron un costo aproximado de $76, mientras que otros accesorios representaron entre $20 y $50. A estos gastos se sumaba la peluquería, aunque no todas las integrantes pagaban por ese servicio: algunas acudían a salones y otras aprendían a peinarse entre compañeras.
El transporte para los desfiles era proporcionado por el colegio cuando se trataba de recorridos alejados o fuera de las zonas céntricas.
Yanelhis Gittens, integrante de la sección de batuteras del Centro Educativo Monseñor Francisco Beckmann en 2023, calculó que su inversión general rondó los $1,200. Entre los gastos que detalló están los cuatro uniformes que utilizó para las presentaciones, cuyos precios fueron de $55, $55, $55 y $70, para un total de $235.
A esto se suman dos pares de botas, con un costo de $78 cada uno, es decir, $156 en total. También destinó $30 al kepi y $91 a los accesorios, categoría que incluye flores, una cola de pelo falso, gafete, caponas, tocados y accesorios típicos. Además, contempla otros desembolsos, como los cordones para forrar las batutas.
La preparación también implica gastos recurrentes durante los ensayos. Gittens calcula que utiliza alrededor de $3 diarios para transporte y, como practica tres veces por semana, destina unos $9 semanales a movilización.

La alimentación es otro gasto que debe considerar. Cuando necesita comprar comida durante las jornadas de práctica, estima que desembolsa aproximadamente $5 por día.
Los gastos también incluyen a los músicos de las bandas. En Panamá, algunos colegios proporcionan gratuitamente los instrumentos a sus estudiantes, por lo que las familias no siempre deben asumir ese desembolso. Sin embargo, hay casos en los que sí deben comprarlos y cubrir los costos de mantenimiento y otros implementos.
Marisol Cabrera, madre de un estudiante del Colegio Consa de David, compartió algunos de los gastos que ha tenido que cubrir para la participación de su hijo.
Entre los principales está la caja, cuyo precio fue de $500. A esto se suman $50 por el cuero y $30 por el kepi.
En cuanto al vestuario, la familia ha tenido que adquirir dos uniformes: el del año pasado, que costó aproximadamente $80 entre camisa y pantalón, y el de este año, cuyo precio ronda los $106, debido a que incluye más labores y bordados.

También compraron un suéter para las prácticas por $15. Los ensayos comienzan alrededor de abril y se realizan los viernes y sábados. Durante esos días, la familia suele comprar el almuerzo.
Cabrera señala que estos gastos corren por cuenta del hogar y que varios deben repetirse cada año. En el caso de su hijo, los uniformes suelen servirle únicamente durante una temporada, debido a que dejan de quedarle. Posteriormente, pueden venderse a nuevos integrantes, aunque aproximadamente a la mitad de su precio original.
Los zapatos escolares son una excepción, pues pueden utilizarse durante el año lectivo. La familia los compra en noviembre y no necesita adquirir un par exclusivo para los desfiles.
¿Y cuánto puede costar desfilar?
Tomando como referencia los tres testimonios recopilados, los gastos reportados fueron de aproximadamente $900 en el caso de Amy Córdoba, $1,200 en el de Yanelhis Gittens y $781 en las compras detalladas por Marisol Cabrera para su hijo. Esto representa un promedio aproximado de $960 por caso.
Esta cifra debe interpretarse únicamente como una referencia de las experiencias consultadas, no como el costo promedio de desfilar en Panamá. Los gastos incluidos en cada testimonio son distintos y pueden variar según el colegio, la agrupación y los recursos que proporciona la institución.



