Cuando los humanos nos enfermamos solemos cambiar un poco nuestras rutinas: descansamos, tomamos medicamentos, buscamos atención médica o recurrimos a remedios caseros… Pero, ¿qué hacen los animales cuando se sienten mal?
Esa es la misma pregunta que llevó a un equipo de científicos a estudiar a los murciélagos tropicales en Panamá y a crear un proyecto que busca descubrir si estos animales también modifican su comportamiento cuando están enfermos y, especialmente, si son capaces de buscar por sí mismos alimentos que puedan ayudarlos a recuperarse, de acuerdo con información divulgada por el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.
Aunque los humanos solemos caer en la automedicación, no es algo exclusivo de nosotros. Algunos perros comen hierba cuando sienten molestias estomacales y algunos chimpancés han sido observados utilizando plantas para combatir los parásitos. En los murciélagos, por otro lado, aún no se ha demostrado cientificamente este comportamiento.
Pero, de forma empírica y durante experimentos piloto, los cientificos han observado que murciélagos enfermos deciden comer frutas con “compuestos medicinales” o usadas en medicina tradicional que los muricélagos sanos deciden no usar.
Los investigadores buscan saber si, ante un desafío inmunológico, los murciélagos reducen sus desplazamientos, se alejan de otros individuos o modifican lo que comen para ayudar a combatir la enfermedad.
El proyecto, llamado Selfcure, reunió a investigadores de Alemania, Estados Unidos y Panamá y comenzó en 2023. Combina experimentos, observación en el campo y análisis de muestras para estudiar qué ocurre cuando los murciélagos activan su respuesta inmunitaria.
Tras la prevención de enfermedades
Estudiar cómo responden estos mamíferos voladores a las enfermedades puede ayudar a los científicos a comprender mejor cómo circulan los patógenos dentro de sus poblaciones y en qué circunstancias podrían transmitirse con mayor facilidad.
“No solo los murciélagos son extremadamente buenos combatiendo virus, sino que tienen una esperanza de vida extraordinariamente larga”
Por ello, los investigadores también buscan identificar cuándo y dónde podrían aumentar las interacciones entre murciélagos y personas, una información que puede ser relevante tanto para la conservación de estos animales como para prevenir la propagación de patógenos.
Esto cobra especial importancia frente a las enfermedades zoonóticas, aquellas que pueden transmitirse entre animales y humanos. La transformación de los hábitats también puede favorecer estos encuentros: la deforestación y el desarrollo urbano pueden obligar a los animales silvestres a buscar refugio o alimento en lugares más cercanos a las personas.
Características
Los muriciélagos poseen un sistema inmunitario extraordinario contra los virus.
Entender los mecanismos de estos mamíferos podría ayudar a desarrollar nuevos enfoques para la salud humana.
De acuerdo con el Smithsonian, son muy aseados y pueden pasar horas acicalándose.
Pero Selfcure también intenta responder una pregunta que va más allá de las enfermedades: si los murciélagos descubren qué alimentos los ayudan cuando están enfermos, ¿podrían aprender ese comportamiento de otros?
Para averiguarlo, los científicos han rastreado a más de 50 murciélagos en Gamboa, observando sus movimientos y analizando qué comen.
La respuesta todavía está en investigación, pero podría ayudar a entender mejor cómo estos animales enfrentan las enfermedades y qué necesitan para mantenerse saludables.


