El 1 de noviembre de 1903, María Ossa de Amador salió a conseguir las telas para confeccionar las primeras banderas de la República de Panamá, que estaba a punto de surgir. El doctor Harry Castro Stanziola, en su columna Raíces: Algo más acerca de la bandera nacional, menciona que la futura primera dama compró cada color en una tienda diferente para no despertar sospechas de las autoridades colombianas sobre la finalidad de las telas.

Así es como adquirió el blanco en el Bazar Francés, el rojo en el almacén llamado A la Villa de París —ubicado en la Avenida Central número 55, local opuesto a la Catedral—, y la lanilla azul en La Dalia, que se encontraba donde hoy está la Escuela República de México en el Casco Antiguo.

Thatiana Pretelt, escritora panameña, cuenta que algunas personas dicen que Moses D. Cardoze, quien era el dueño de La Dalia y también llegó a ser el primer alcalde judío que tuvo Panamá, le obsequió a María Ossa de Amador la tela. Otras versiones afirman que la compró, pero coinciden en que el azul de la bandera se adquirió en este almacén.

En Biografía de una manzana histórica de Alfredo Castillero Calvo, se menciona que Cardoze estableció el almacén La Dalia en 1886. Agrega que su fachada exterior es conocida por la fotografía de Carlos Endara, en la que se muestra que la construcción tenía dos pisos. En una esquina se anunciaba “Surtido nuevo en cada vapor”, en la parte alta se colgaban sillas para la venta y en la pared del frente que daba a la avenida B se enumeraban productos a la venta: sillas de viaje, polainas, toallas, damascos, pañuelos, maletas, entre otras cosas.

Castillero también cita el Directorio general de la ciudad de Panamá de Posada, del año 1897, donde La Dalia se anuncia como “almacén de novedades”, situado “en la esquina de las carreras de Páez [Ave. B] y Girardot [calle 8.ª], frente a la farmacia El Globo”, y se alude como el único almacén en Panamá que vendía máquinas de coser Singer, además de otras marcas, sumado a un gran surtido de mercancías inglesas, francesas y alemanas.

En palabras de Castillero, “el almacén La Dalia ocupaba un sencillo edificio esquinero con tres puertas hacia la avenida B y otras tantas hacia la calle 8.ª. El piso alto tenía tres vanos en cada frente con sus correspondientes balcones con barandales de forja. Parecía más una casita de tres lumbres en cuadro de estilo colonial que una del siglo XIX.”

Sin embargo, el documento también indica que el edificio fue destruido cuando se ensanchó la avenida B durante la administración de Juan Demóstenes Arosemena.

Cosiendo la bandera

Contrastando también con información disponible en el Municipio de Panamá, María Ossa de Amador, su cuñada Angélica de la Ossa, su sobrina María Emilia de la Ossa y dos mujeres que según Pretelt la historia no registra con sus nombres —se cree que eran mujeres afrodescendientes que trabajaban con ellas― comenzaron a confeccionar las banderas en la casa de Angélica.

‘La Dalia’: el almacén del que salió el color azul de la bandera panameña
Recreación de María Ossa de Amador confeccionando la primera bandera de Panamá en la exposición del Museo de Historia de Panamá.

Pero por la tensión y el miedo a ser descubiertas tuvieron que trasladarse en la mañana del 2 de noviembre a una casa contigua que estaba desocupada, llamada “Casa Tangui”.

La empleada de Doña Angélica, Águeda Rodríguez, le entregó una máquina de coser a mano por la ventana por la que entraron. Trabajaron en la clandestinidad, manteniendo las puertas y ventanas cerradas, utilizando lámparas de queroseno, cortaron la tela en el piso y la cosieron. Las dos primeras banderas medían 2.25 x 1.50 metros.

La tercera bandera fue cosida por María Emilia de la Ossa, quien se dio cuenta de que alcanzaba a hacer otra con los retazos sobrantes. Su bandera era más pequeña, de no más de 0.75 metros de alto. Esta la conservó y obsequió a su prometido, Richard Prescott, que era ingeniero de telégrafos de la Compañía del Ferrocarril. Él, en su diario, documentó que su prometida había confeccionado una de las banderas.

Prescott viajó con la comisión que iba a Washington por el tratado del Canal y se llevó la bandera con él. Fue exhibida en Nueva York y donada a uno de los museos de la ciudad.

Pretelt cita del libro Conspiración y República en Panamá: La conjura de 3 y 5 de noviembre de 1903 del historiador Dr. Mario José Molina Castillo que “Una de las dos primeras banderas que se hizo, fue paseada por la Ciudad de Panamá el 3 de noviembre de 1903 por el abanderado don Alejandro de la Guardia; sin embargo, la historiografía singulariza este protagonismo histórico”.

Otras versiones dicen que fue paseada por primera vez el 4 de noviembre de 1903.