Los modelos climáticos más utilizados, que hacen promedios mensuales, están subestimando la pérdida de hielo en los glaciares y la subida del nivel del mar, y al incluir los datos diarios los modelos revelan que esos efectos serán mucho más acelerados.
Investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y de la Vrije Universiteit Brussel (Bélgica) han comprobado que los fenómenos de corta duración, como las olas de calor extremas, aceleran drásticamente la pérdida de masas de hielo, y han asegurado que la variabilidad meteorológica diaria permite obtener simulaciones más realistas; hoy han publicado las conclusiones de su trabajo en la revista Nature Communications.
La mayoría de los modelos globales de glaciares se basan en datos climáticos mensuales, que suavizan las fluctuaciones meteorológicas a corto plazo, pero los glaciares responden rápidamente a eventos meteorológicos puntuales, como olas de calor, las precipitaciones intensas o los cambios bruscos de temperatura, han señalado los investigadores.

Unos pocos días excepcionalmente cálidos pueden eliminar rápidamente la capa protectora de nieve, dejando al descubierto hielo glaciar más oscuro que absorbe más luz solar y se derrite con mayor rapidez.
De la misma manera, la forma en que caen las precipitaciones intensas (lluvia o nieve) puede influir notablemente en la acumulación y el deshielo de los glaciares, especialmente cuando las temperaturas fluctúan alrededor del punto de congelación.
Al simular estos procesos día a día, el modelo capta mejor las rápidas transiciones entre superficies cubiertas de nieve y expuestas de hielo, así como los cambios asociados en el deshielo.

Para capturar mejor estos procesos, los investigadores ampliaron el Modelo Global de Evolución de los Glaciares (GloGEM) para que operara con una resolución diaria, y lo aplicaron a más de 12,500 glaciares que representan el 94% del volumen de hielo glaciar del mundo.
En comparación con el enfoque mensual tradicional, el modelo mejorado reproduce mejor la pérdida de masa glaciar observada, en particular durante años de deshielo excepcionales como 2022 en los Alpes europeos; 2023 en el oeste de Norteamérica; 2024 en Svalbard; 2025 en Asia Central; y 2026 nuevamente en los Alpes europeos.

El estudio, según el resumen que han elaborado las universidades, demuestra que los efectos de la variabilidad meteorológica diaria se acumulan con el tiempo, y al proyectarse hacia el futuro, el modelo diario predice, en general, un retroceso glaciar más rápido y una mayor pérdida de hielo que los modelos mensuales, especialmente en regiones donde el deshielo está fuertemente influenciado por las fluctuaciones de temperatura a corto plazo.
Esto también se traduce en una mayor contribución proyectada al aumento global del nivel del mar, ya que el modelo diario utilizado en este estudio proyecta una contribución de los glaciares al aumento del nivel del mar en el siglo XXI entre un 5 y un 10 por ciento mayor que los modelos mensuales.


