¿Quién no ha dicho alguna vez que tiene sopotocientos pendientes, ha escuchado un asere o ha hablado de chambitas? El español está vivo y el diccionario también tiene que ponerse al día.
La Real Academia Española (RAE) presentó al finalizar el mes de octubre la vigesimocuarta edición del Diccionario de la Lengua Española, una actualización que incorpora nuevas palabras, expresiones y significados que reflejan cómo hablamos, trabajamos, comemos y nos relacionamos en la actualidad.
Esta edición tiene una particularidad histórica: por primera vez, el diccionario se elaboró primero en formato digital y, a partir de esa versión, se preparó la edición impresa. Es decir, el papel dejó de ser el punto de partida. La nueva edición digital ya está disponible para consulta en línea y la versión física llegó a las librerías en octubre.
Entre las incorporaciones aparecen términos tan distintos como influencer, pódcast, resetear, ecoansiedad, turistificación, burrata, miso, ramen y poke.
También hay expresiones y palabras procedentes de distintos países de América Latina y el Caribe, una muestra de la diversidad del español que se habla en la región. Ahora puedes escribir tranquilamente porfa y cumple. Esas expresiones que aparecen en mensajes de WhatsApp, conversaciones informales y felicitaciones de cumpleaños forman parte de las novedades del diccionario.
La actualización no se limita a sumar vocabulario. También corrige definiciones y revisa algunos orígenes etimológicos. Además, cambia la organización interna de las entradas: por primera vez, los significados se ordenan tomando en cuenta su frecuencia de uso y la relación que mantienen entre sí.
El diccionario en línea recibe alrededor de 100 millones de visitas al mes, una cifra que muestra hasta qué punto sigue siendo una herramienta de consulta cotidiana.
De sopotocientos a inteligencia artificial generativa
Entre las nuevas voces hay palabras que conectan con la tecnología, como app, autocorrector, ciberamenaza, ciberseguridad, post, previsualizar y resetear. También se incorporan expresiones que ya forman parte de conversaciones sobre el presente, como inteligencia artificial generativa, economía circular, nativo digital y fondo de armario.
La gastronomía también tiene su espacio con palabras como burrata, miso, poke o poké, ramen y tosta. Mientras tanto, en el ámbito de la salud y el medio ambiente aparecen términos como cardiosaludable, superbacteria, bipedismo y ecoansiedad.
Y están las palabras que llaman la atención por su sonoridad, su origen o su uso cotidiano. Entre ellas figuran medalaganario, bolaterapia y nenequear.
La lista también recoge voces de distintos países, porque el español no se habla de una sola manera ni tiene una única geografía.
Panamá también está en el diccionario
La muestra de novedades incluye voces vinculadas con Panamá, entre ellas esclusaje, sopotocientos, techo de vidrio y zoneíta. Son términos que permiten acercarse a expresiones y referencias propias del país y que merecen una mirada aparte.
Las 231 entradas, a un clic
Para explorar los cambios, La Prensa pone a disposición de sus lectores una herramienta de consulta con las 231 entradas de la muestra: 147 palabras nuevas, 30 expresiones nuevas, 27 nuevos significados, 21 definiciones corregidas y 6 orígenes revisados.
La herramienta permite buscar palabras sin necesidad de escribir las tildes. Así, quien escriba podcast podrá encontrar pódcast. También permite consultar términos que aparecen en las definiciones cuando la búsqueda tiene tres letras o más.
Los lectores podrán filtrar los resultados por tipo de cambio, tema —como tecnología, salud, medio ambiente o gastronomía— y país. Además, un índice alfabético permite recorrer las entradas por letra, como si se hojease un diccionario.



