El 45% de los niños, niñas y adolescentes en Panamá recibía disciplina violenta, según la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS) de 2013, citada por UNICEF en su Análisis de Situación de los Derechos de los Adolescentes en Panamá, publicado en 2022. Casi una década después de esa medición, la organización advierte que cuatro de cada diez niños y niñas en el país han experimentado este tipo de disciplina.

Frente a esta realidad, UNICEF se alió con el Comité Ecuménico y el Comité Interreligioso de Panamá para impulsar una guía de crianza dirigida a líderes y comunidades de fe, con herramientas para acompañar a madres, padres y cuidadores en la educación de niñas, niños y adolescentes desde el amor, el buen trato y el establecimiento de límites sin recurrir a la violencia.

Karina Núñez, especialista en cambio social y de comportamientos de UNICEF, explicó que la iniciativa busca ampliar el acompañamiento a las familias, más allá de los programas que trabajan directamente con los padres y cuidadores. La organización ya colabora con el Ministerio de Desarrollo Social en el programa Crianza Responsable y Amorosa, que brinda apoyo a familias vulnerables mediante promotores.

Sin embargo, Núñez señaló que la crianza también requiere el compromiso de los entornos comunitarios. En ese contexto, los líderes de fe pueden convertirse en referentes de confianza para orientar a las familias y ofrecer espacios de diálogo sobre las dificultades que implica educar a los hijos.

La especialista indicó que, en estudios, grupos focales y conversaciones con familias, UNICEF ha identificado el interés de madres, padres y cuidadores en recibir orientación de personas especializadas y de confianza. Muchos reproducen las prácticas con las que fueron criados, pero también buscan alternativas que les permitan ejercer la disciplina sin debilitar la comunicación y el vínculo afectivo con sus hijos.

UNICEF y comunidades de fe promueven una crianza sin violencia en Panamá
Adolescentes de Veracruz dejaron mensajes para los líderes de fe. Cortesía

La guía contiene cinco módulos que comienzan con una reflexión sobre las experiencias de crianza de los propios adultos y la manera en que les habría gustado ser escuchados y acompañados durante su infancia. A partir de ese ejercicio, se abordan herramientas para establecer una crianza firme y afectuosa, distribuir las responsabilidades en el hogar y conversar sobre los límites en el uso de la tecnología, una preocupación creciente entre las familias.

En conversación con La Prensa, Núñez advirtió que la disciplina violenta tiene consecuencias en el desarrollo neurológico y en el comportamiento de los niños. Por ello, destacó la importancia de utilizar herramientas basadas en evidencia que permitan establecer normas, fortalecer la autoestima y enseñar a los menores a comunicar y regular sus emociones.

La implementación contempla la formación de líderes de fe que puedan compartir los conocimientos en sus comunidades y orientar a las familias. Según Núñez, los talleres comenzaron en la ciudad de Panamá, con 30 líderes, continuaron en Panamá Oeste y se extendieron a Soloy, en la comarca Ngäbe-Buglé. La meta planteada por UNICEF es alcanzar a 60 líderes de fe durante este año, quienes podrán replicar la formación en sus territorios. También reciben orientación para identificar situaciones de violencia y derivar los casos a las instancias gubernamentales correspondientes.

Una herramienta para todas las familias

Para el rabino Gustavo Kraselnik, presidente del Comité Interreligioso de Panamá, la guía representa una herramienta para avanzar hacia una educación sin violencia y ofrecer alternativas a quienes desean corregir a sus hijos, pero no conocen otras formas de establecer límites.

“Hay personas que a veces son conscientes de que no quisieran usar la violencia, pero es lo que conocen, lo que tuvieron ellos y sienten que no tienen otras formas de marcar disciplina o poner límites”, señaló.

Kraselnik destacó que la guía ofrece recomendaciones adaptadas a distintas edades y situaciones, con el propósito de fortalecer los vínculos familiares y la autoestima. Insistió en que establecer normas no implica recurrir al castigo físico ni a otras formas de violencia.

“Las normas y los límites tienen que estar, pero creemos que tienen que ser establecidos de una manera positiva, siempre cuidando el bienestar de los niños, niñas y adolescentes”, afirmó.

UNICEF y comunidades de fe promueven una crianza sin violencia en Panamá
UNICEF se alió con el Comité Ecuménico y el Comité Interreligioso de Panamá para impulsar una guía de crianza. Foto/Pixabay

El rabino también resaltó que el material fue elaborado con participación técnica especializada y que su diseño gráfico representa la diversidad religiosa de Panamá. Las ilustraciones muestran familias de distintas confesiones, con el propósito de que las personas puedan reconocerse en la guía, independientemente de sus creencias o condición social.

La iniciativa −añadió− cobra relevancia en momentos en que las familias enfrentan situaciones de tensión, como las generadas por el terremoto del 9 de octubre en el país. En ese escenario, consideró importante que los adultos acompañen los temores y las emociones de los niños mediante el diálogo, el afecto y la contención.

El reto de llevar la guía a las comunidades

Alejandro El Brihi, presidente del Comité Ecuménico de Panamá, destacó la colaboración entre las organizaciones religiosas y UNICEF como una muestra de la posibilidad de trabajar conjuntamente en objetivos sociales y comunitarios.

A su juicio, promover una crianza basada en el amor, la ternura y los valores es fundamental para construir una sociedad más respetuosa. Consideró que niños, niñas y adolescentes son especialmente vulnerables ante los problemas sociales y que las comunidades de fe pueden contribuir a su protección y desarrollo.

UNICEF y comunidades de fe promueven una crianza sin violencia en Panamá
Imagen de uno de los talleres que se han realizado para divulgar el contenido de la guía. Foto/Cortesía

El Brihi coincidió en que la guía no está dirigida a una religión en particular, sino que busca involucrar a las distintas confesiones y a las familias en general. También resaltó que el material permite visibilizar la diversidad religiosa del país y fomentar la cooperación en torno a una causa común.

No obstante, señaló que el principal desafío ahora es llevar sus orientaciones a la práctica. Para ello, el Comité Ecuménico y el Comité Interreligioso participan junto a UNICEF en encuentros de formación y capacitación de facilitadores, con la intención de que los conocimientos lleguen a los fieles y se repliquen en cada comunidad.

A continuación puede apreciar la Guía para la crianza de niñas, niños y adolescentes desde el amor y el buen trato:

Adjuntos

CrianzaGuiaLideresReligiosos.pdf (1).pdf