Lionel Messi es la única razón que alienta las esperanzas de Argentina de hacer un buen papel en el Mundial de Rusia.
Como nunca antes, la suerte albiceleste está atada al astro del Barcelona, de 30 años y quien jugará su cuarta y probablemente última Copa del Mundo.
La mayoría de los jugadores del plantel cargan con el lastre de tres finales perdidas: Mundial de 2014, Copa América 2015 y Copa Centenario 2016. Varios de ellos están en el ocaso de su carrera (Javier Mascherano), otros aquejados por lesiones (Sergio Agüero y Lucas Biglia) y algunos que debían liderar el recambio no han rendido lo que se esperaba de ellos (Paulo Dybala).
Argentina se clasificó con lo justo a Rusia, en la última fecha de las eliminatorias sudamericanas, gracias a una actuación superlativa de Messi, tres goles incluidos, ante Ecuador.
Pasado el susto, había confianza en la capacidad del técnico Jorge Sampaoli para encontrar en poco tiempo un once ideal afín al juego del capitán y máximo artillero de la selección en su historia con 61 tantos.
Pero la derrota 6-1 ante España en un amistoso a fines de marzo desnudó lo lejos que está de ese objetivo.
TÉCNICO
Sampaoli, de 58 años, asumió en junio de 2017 en reemplazo del despedido Edgardo Bauza, con Argentina al borde del abismo en las eliminatorias. Nunca jugó profesionalmente ni dirigió un club de primera división en el fútbol argentino.

Desarrolló su carrera de entrenador en Perú y luego en Chile, donde los éxitos al mando de Universidad de Chile lo catapultaron al seleccionado de ese país en 2012.
Bajo su conducción, la Roja ganó el primer título de su historia en la Copa América que organizó en 2015, tras derrotar en la final a Argentina por penaltis. También llegó hasta los octavos de final del Mundial de 2014.
Durante su primera experiencia en Europa, al frente del Sevilla, recibió la propuesta de dirigir la Albiceleste, con apenas cuatro partidos por delante para resolver la clasificación a Rusia.
Admirador de Marcelo Bielsa, Sampaoli pregona el riesgo posicional, táctica que consiste en atacar en bloque e imponer superioridad numérica sobre el rival. No ha podido, sin embargo, imprimir su estilo a la Argentina.
LOS PARTIDOS
Concentrada en Bonnitsky, en las afueras de Moscú, Argentina debutará en la capital rusa el 16 de junio ante Islandia. Seguirá contra Croacia el 21 en Nizhny Novgorod y cerrará el 26 frente a Nigeria en San Petersburgo.
