Los caminos entrelazados del universo de la creación artística y el mundo de las drogas y psicotrópicos son objeto de una peculiar exhibición en la Maison Rouge de París, que reúne más de 250 obras de 90 autores internacionales entre los que se cuentan Damien Hisrt, Jean-Michel Basquiat o Yayoi Kusuma.
“La creatividad no aumenta demasiado con el consumo de drogas. Permanece en el marco normal del artista y en el marco socio-histórico y estético de su época”, explica Antoine Perpre, comisario de la muestra “Sous Influénces” (Bajo influencias), que puede visitarse hasta el próximo 19 de mayo.
La exposición, que alberga un centro privado y no pretende verter “ningún juicio moral o socio-jurídico”, se desarrolla a través de tres ejes.
La muestra, insiste, solo pretende dar testimonio de ese persistente fenómeno, sin “prejuicios sociales” y sin convertirse en un ejercicio de “voyeurismo”.
