El vecino municipio de Arraiján, el más cercano al distrito capital, enfrenta una fragilidad en su primer servicio básico: el indispensable suministro de agua potable, el cual se ve disminuido ante el creciente número de urbanizaciones que demandan cada día más el factor acuoso.Investigaciones realizadas revelan que los 30 millones de galones diarios de agua que aportan las tres plantas potabilizadoras que abastecen al distrito de Arraiján, son insuficientes para proveer del liquido a los 220 mil 779 habitantes que residen en este distrito, provincia de Panamá Oeste.Por día, la planta procesadora de Laguna Alta, ubicada en Arraiján, aporta 21 millones de galones de agua; la de Mendoza, que opera en La Chorrera, 3 millones y 7 millones, la de Miraflores, que administra la Autoridad del Canal de Panamá.Los corregimientos más afectados por esta escasez son Veracruz, Cerro Silvestres, Juan Demóstenes de Arosemena y Nuevo Emperador. En esta última hay comunidades que tienen cuatro meses sin recibir agua.Frente a este dilema, las directivas de varias Juntas Administradoras de Acueductos Rurales (JAAR), también han solicitado suministro de agua potable a través de carros cisterna, ante la sequedad que experimentan los pozos subterráneos.La solución, dijo Yamileth Quintero, gerente del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), en Arraiján, sería la construcción de una nueva planta de tratamiento de agua, entre otras obras.Otra opción es la perforación de pozos subterráneos, para lo cual el Idaan cuenta con equipo capaz de perforar hasta los 450 pies de profundidad. Además de ello se reforzará el suministro de agua con carros cisterna. Para este año la inversión será de 2 millones de dólares, superando así el 1.2 millón de dólares de 2014.De acuerdo con la funcionaria, el déficit en el suministro de agua potable se acrecienta, a medida que aumenta el número de proyectos inmobiliarios y asentamientos informales.Según datos de la Contraloría General de la República en el distrito de Arraiján se están ejecutando 262 proyectos residenciales y cinco no residenciales. En los cuatro últimos años se ha aprobado la edificación del 27 mil nuevas residencias.Quintero dijo haber informado de las zonas donde existe desabastecimiento de agua, a las distintas instituciones encargadas de la aprobación de planos para nuevas urbanizaciones.A las empresas que ya están desarrollando sus proyectos, aseveró, se les restringirá el número de casas a desarrollar por etapas. “No es posible construir todo lo que en expectativa tienen los inversores, hay que ser serios en esta situación” puntualizó la funcionaria.
El vecino municipio de Arraiján, el más cercano al distrito capital, enfrenta una fragilidad en su primer servicio básico: el indispensable suministro de agua potable, el cual se ve disminuido ante el creciente número de urbanizaciones que demandan cada día más el factor acuoso.Investigaciones realizadas revelan que los 30 millones de galones diarios de agua que aportan las tres plantas potabilizadoras que abastecen al distrito de Arraiján, son insuficientes para proveer del liquido a los 220 mil 779 habitantes que residen en este distrito, provincia de Panamá Oeste.Por día, la planta procesadora de Laguna Alta, ubicada en Arraiján, aporta 21 millones de galones de agua; la de Mendoza, que opera en La Chorrera, 3 millones y 7 millones, la de Miraflores, que administra la Autoridad del Canal de Panamá.Los corregimientos más afectados por esta escasez son Veracruz, Cerro Silvestres, Juan Demóstenes de Arosemena y Nuevo Emperador. En esta última hay comunidades que tienen cuatro meses sin recibir agua.Frente a este dilema, las directivas de varias Juntas Administradoras de Acueductos Rurales (JAAR), también han solicitado suministro de agua potable a través de carros cisterna, ante la sequedad que experimentan los pozos subterráneos.La solución, dijo Yamileth Quintero, gerente del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), en Arraiján, sería la construcción de una nueva planta de tratamiento de agua, entre otras obras.Otra opción es la perforación de pozos subterráneos, para lo cual el Idaan cuenta con equipo capaz de perforar hasta los 450 pies de profundidad. Además de ello se reforzará el suministro de agua con carros cisterna. Para este año la inversión será de 2 millones de dólares, superando así el 1.2 millón de dólares de 2014.De acuerdo con la funcionaria, el déficit en el suministro de agua potable se acrecienta, a medida que aumenta el número de proyectos inmobiliarios y asentamientos informales.Según datos de la Contraloría General de la República en el distrito de Arraiján se están ejecutando 262 proyectos residenciales y cinco no residenciales. En los cuatro últimos años se ha aprobado la edificación del 27 mil nuevas residencias.Quintero dijo haber informado de las zonas donde existe desabastecimiento de agua, a las distintas instituciones encargadas de la aprobación de planos para nuevas urbanizaciones.A las empresas que ya están desarrollando sus proyectos, aseveró, se les restringirá el número de casas a desarrollar por etapas. “No es posible construir todo lo que en expectativa tienen los inversores, hay que ser serios en esta situación” puntualizó la funcionaria.
El vecino municipio de Arraiján, el más cercano al distrito capital, enfrenta una fragilidad en su primer servicio básico: el indispensable suministro de agua potable, el cual se ve disminuido ante el creciente número de urbanizaciones que demandan cada día más el factor acuoso.Investigaciones realizadas revelan que los 30 millones de galones diarios de agua que aportan las tres plantas potabilizadoras que abastecen al distrito de Arraiján, son insuficientes para proveer del liquido a los 220 mil 779 habitantes que residen en este distrito, provincia de Panamá Oeste.Por día, la planta procesadora de Laguna Alta, ubicada en Arraiján, aporta 21 millones de galones de agua; la de Mendoza, que opera en La Chorrera, 3 millones y 7 millones, la de Miraflores, que administra la Autoridad del Canal de Panamá.Los corregimientos más afectados por esta escasez son Veracruz, Cerro Silvestres, Juan Demóstenes de Arosemena y Nuevo Emperador. En esta última hay comunidades que tienen cuatro meses sin recibir agua.Frente a este dilema, las directivas de varias Juntas Administradoras de Acueductos Rurales (JAAR), también han solicitado suministro de agua potable a través de carros cisterna, ante la sequedad que experimentan los pozos subterráneos.La solución, dijo Yamileth Quintero, gerente del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), en Arraiján, sería la construcción de una nueva planta de tratamiento de agua, entre otras obras.Otra opción es la perforación de pozos subterráneos, para lo cual el Idaan cuenta con equipo capaz de perforar hasta los 450 pies de profundidad. Además de ello se reforzará el suministro de agua con carros cisterna. Para este año la inversión será de 2 millones de dólares, superando así el 1.2 millón de dólares de 2014.De acuerdo con la funcionaria, el déficit en el suministro de agua potable se acrecienta, a medida que aumenta el número de proyectos inmobiliarios y asentamientos informales.Según datos de la Contraloría General de la República en el distrito de Arraiján se están ejecutando 262 proyectos residenciales y cinco no residenciales. En los cuatro últimos años se ha aprobado la edificación del 27 mil nuevas residencias.Quintero dijo haber informado de las zonas donde existe desabastecimiento de agua, a las distintas instituciones encargadas de la aprobación de planos para nuevas urbanizaciones.A las empresas que ya están desarrollando sus proyectos, aseveró, se les restringirá el número de casas a desarrollar por etapas. “No es posible construir todo lo que en expectativa tienen los inversores, hay que ser serios en esta situación” puntualizó la funcionaria.
El vecino municipio de Arraiján, el más cercano al distrito capital, enfrenta una fragilidad en su primer servicio básico: el indispensable suministro de agua potable, el cual se ve disminuido ante el creciente número de urbanizaciones que demandan cada día más el factor acuoso.
Investigaciones realizadas revelan que los 30 millones de galones diarios de agua que aportan las tres plantas potabilizadoras que abastecen al distrito de Arraiján, son insuficientes para proveer del liquido a los 220 mil 779 habitantes que residen en este distrito, provincia de Panamá Oeste.
Por día, la planta procesadora de Laguna Alta, ubicada en Arraiján, aporta 21 millones de galones de agua; la de Mendoza, que opera en La Chorrera, 3 millones y 7 millones, la de Miraflores, que administra la Autoridad del Canal de Panamá.
Los corregimientos más afectados por esta escasez son Veracruz, Cerro Silvestres, Juan Demóstenes de Arosemena y Nuevo Emperador. En esta última hay comunidades que tienen cuatro meses sin recibir agua.
Frente a este dilema, las directivas de varias Juntas Administradoras de Acueductos Rurales (JAAR), también han solicitado suministro de agua potable a través de carros cisterna, ante la sequedad que experimentan los pozos subterráneos.
La solución, dijo Yamileth Quintero, gerente del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), en Arraiján, sería la construcción de una nueva planta de tratamiento de agua, entre otras obras.
Otra opción es la perforación de pozos subterráneos, para lo cual el Idaan cuenta con equipo capaz de perforar hasta los 450 pies de profundidad. Además de ello se reforzará el suministro de agua con carros cisterna. Para este año la inversión será de 2 millones de dólares, superando así el 1.2 millón de dólares de 2014.
De acuerdo con la funcionaria, el déficit en el suministro de agua potable se acrecienta, a medida que aumenta el número de proyectos inmobiliarios y asentamientos informales.
Según datos de la Contraloría General de la República en el distrito de Arraiján se están ejecutando 262 proyectos residenciales y cinco no residenciales. En los cuatro últimos años se ha aprobado la edificación del 27 mil nuevas residencias.
Quintero dijo haber informado de las zonas donde existe desabastecimiento de agua, a las distintas instituciones encargadas de la aprobación de planos para nuevas urbanizaciones.
A las empresas que ya están desarrollando sus proyectos, aseveró, se les restringirá el número de casas a desarrollar por etapas. “No es posible construir todo lo que en expectativa tienen los inversores, hay que ser serios en esta situación” puntualizó la funcionaria.
