Con un norte bien definido se publica la tercera edición del trabajo discográfico Música de Cámara Folclórica Panameña, que lleva como lema “Un paseo didáctico por los diferentes ritmos panameños”.
Es una forma de preservar un legado cultural para futuras generaciones, dice el mejoranero Gustavo Salamín, uno de sus autores.
Es un trabajo en conjunto con el violinista y cantante Luis Enrique Casal, quienes juntos han realizado las tres versiones de este disco en 2002, 2003 y 2014.
Además, participaron Isaac Casal (violonchelo) y el profesor Alberto Salamín (q.e.p.d.) en el tambor repicador y churuca.
El disco incluye 20 pistas. Hay piezas a ritmo de punto, pasillo, cumbia, mejorana, socavón, bolero, tamborera, atravesao, décima cantada, e interpretaciones grabadas en directo.
La historia de este álbum, que contiene un glosario de términos folclóricos, nace en 1995 cuando Salamín viaja a Londres para participar junto con el guitarrista Gabriel Tapia en el Festival Iberoamericano de Guitarra Clásica; aquí surge la inquietud de inmortalizar los ritmos folclóricos, cuenta.
En 2000 la agregada cultural en Londres le solicita que organice un grupo para viajar a Inglaterra en fiestas patrias y brindar un concierto de música panameña tradicional. Es aquí cuando Salamín contacta a su amigo Luis Casal para formar el grupo, pero el viaje no se pudo realizar.
Al acercarse el 15 de agosto de ese año, ambos organizaron el concierto “Noche de Música de Cámara Folclórica Panameña”, en el Instituto Técnico Don Bosco. En 2001 repitieron esta iniciativa en el domo de Curundú y en 2002 ofrecen un tercer concierto en el teatro Balboa. Ese mismo año deciden llevar el proyecto a un disco compacto.

