10:00 a.m. - CARACAS, Venezuela (AP). -Aunque la vida le jugó una mala pasada al perder el brazo izquierdo en un accidente automovilístico cuando viajaba hacia Caracas para participar en un casting del Miss Venezuela, Nakary Molina logró retomar sus actividades y se dispone a seguir la carrera como modelo.
La espigada joven de 19 años vio truncados sus sueños de entrar al concurso del Miss Venezuela el 12 de junio de 2006 cuando el autobús en el que viajaba, con otras cuatro aspirantes, se volcó en una carretera del estado central de Cojedes.
En el fatídico siniestro Molina perdió el brazo izquierdo y debió someterse a un largo proceso de rehabilitación y aislamiento para recuperarse física y psicológicamente.
Su madre Iraima Ruiz aún tiene fresco en su mente los difíciles meses que pasó su hija menor en su natal San Cristóbal para reponerse del accidente, pero también admite que Nakary tuvo mucha fuerza de voluntad para seguir adelante.
"Yo fui la primera sorprendida porque ya a los tres meses después del accidente, cuando ella ya pudo caminar, ella dio su primer desfile, y fue en traje de baño. Para mi eso fue una gran sorpresa", relató.
Molina reconoció que para recuperarse debió metalizarse que estaba comenzando desde cero a vivir. "He trabajado en eso, en olvidar y no recordar ese momento para salir adelante, dijo la modelo al referirse a su accidente.
La joven aún recuerda con cariño la carta y la estampa de la virgen "La Milagrosa" que le envió durante su convalecencia el presidente de la Organización Miss Venezuela y zar de la belleza, Osmel Sousa.
Sin habérselo planeado la ex aspirante logró este año su ansiado sueño de estar en el concurso del Miss Venezuela: Molina fue seleccionada para integrar el jurado que eligió el jueves a Dayana Mendoza como la nueva reina de la belleza venezolana.