La última obra publicada de Gabriel García Márquez fue Memoria de mis putas tristes en 2004 y, desde entonces, sus lectores tienen que conformarse con la reedición de sus mejores trabajos mientras anhelan que algún día vea la luz su novela inconclusa, En agosto nos vemos.
Es la historia de una mujer de la alta sociedad que va a visitar cada agosto una ciudad balneario en la costa de Colombia, una historia inicialmente concebida por Gabo para cuentos -publicó dos, uno en El País y otro en The New Yorker- y que finalmente decidió convertir en una novela.
Cada capítulo de esa novela contaba una de las visitas de la mujer que, según el relato publicado en 1999 en The New Yorker, se llamaba Ana Magdalena Bach, tenía 52 años, estaba felizmente casada y cada año visitaba la tumba de su madre en una isla del Caribe.
Durante 28 años y cada 16 de agosto, la mujer ha cumplido puntualmente con la visita a la tumba de su madre, sobre la que deposita un ramo de gladiolos y aprovecha para contarle las novedades familiares. Y cada vez se ha alojado en la misma habitación del mismo hotel, hasta que una noche conoce a un hombre en el bar del hotel.
La publicación dependerá de los herederos del Nobel, cuyas honras fúnebres se realizarán mañana lunes, en un homenaje en el Palacio de Bellas Artes mexicano, en donde asistirán el presidente de México, Enrique Peña Nieto, y el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, acompañado de su esposa, María Clemencia Rodríguez.
