Pedro Castillo Arteta, quien está vinculado a la industria fílmica española desde hace 30 años y además ha participado en los festivales de cine de San Sebastián, Cannes y Berlín, tiene tremendo reto encima: ser la cara y uno de los motores centrales de la versión 40 del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva.
Se trata del festival de referencia del audiovisual hablado en castellano de toda España y quizás el más antiguo que existe en activo en este país europeo que ha visto clausurar o minimizar el radio de acción de actividades cinematográficas similares a las de Huelva por causa de la crisis financiera que aún golpea a la madre patria.
Huelva, cada año, les permite a los onubenses ver lo más reciente y destacado del séptimo arte de América Latina y España.
Con el paso de los años, Huelva se ha convertido en el mejor escaparate en España para ver las más recientes coproducciones de países iberoamericanos, en estos tiempos de problemas económicos en que unir fuerzas es casi la única manera de rodar cortos y largometrajes.
Unir esfuerzos, talentos y fondos financieros con España ha sido clave para seguir haciendo producciones en Chile, Argentina, México, Venezuela, Colombia y Uruguay, entre otros.
