La Semana de la Moda en París que finalizó este viernes se decantó por la moda invernal.
Para la temporada reinan los colores dorado, negro, blanco y el rojo vino.
En las tendencias siguen fuerte los textiles mixtos: el encaje, los bordados, pedrerías destellantes y las transparencias. Una distinción es que el plumaje de la aves logra insertarse en dos de las propuestas de los diseñadores.
El tema más relevante del evento fue el regreso del diseñador francés Christian Lacroix, con una colección de 18 piezas para la firma italiana Schiaparelli. Lacroix se había ausentado de las pasarelas después que en 2009 abandonó su propia casa de modas porque cayó en quiebra. Pero el talento sigue en él, y como renaciente ave fénix enmarcó la apertura de la semana de la alta costura con su colección como un tributo a la fallecida italiana Elsa Schiaparelli a quien se le consideró la más acérrima competencia de la francesa Coco Chanel en la industria.

