La novela Bailando descalzo por Madrid nació durante la estadía de su autor, el peruano Leyles Rubio León, en España durante 2011.
Por eso no es de extrañar que su protagonista, Yonny, sea un peruano rebelde, solitario y lector audaz, como lo describe su creador; tratando de encontrarse a sí mismo, reflexionar sobre el amor o interactuando con singulares personajes en algunos de los puntos emblemáticos del país europeo, como La Latina, Puerta del Sol y el Bernabéu.
“Uno tiene que empezar a escribir de lo que es testigo”, comenta el escritor.
Esta historia será presentada hoy en el salón Trenzado de Atlapa, a las 8:00 p.m., durante la Feria Internacional del Libro.
Cuenta con 16 narraciones y resultó un reto para Rubio León, ya que quiso darle un hilo conductor a cada historia, que fuese capaz de sostenerse por sí sola y a la vez se complemente con las otras.
¿Recuerda cómo nació Yonny en su mente?
Yonny apareció en el primer cuento que escribí para este libro (La puerta cerrada). Y desde ahí me exigió su participación en la mayoría de ellos.
Yonny va a Madrid en busca de inspiración. ¿Dónde encuentra usted la suya?
La inspiración la consigo trabajando, transpirando, sentado por horas frente a la Mac. Evoco algún pasaje de mi vida: algo que observé, alguna conversación, una emoción, alguna noticia. Leer historias relacionadas con las mías y compararlas también me sirve de mucho.

Escribir es un oficio que se ejerce en soledad. Vivimos en tiempos agitados y con muchas distracciones (eventos sociales, Internet). Para batallar contra eso, me propuse una rutina de trabajo rigurosa (horas dedicadas a la escritura, a enfrentarme a mí mismo). Solo con eso conseguí darle mayor consistencia a las historias.
Los poemas del libro ¿son también la voz del personaje o es la del autor?
Definitivamente, es la voz de Yonny. Vargas Llosa define al poder de la persuasión de la siguiente manera: “hacer vivir al lector aquella mentira como si fuera la más imperecedera verdad, aquella ilusión la más consistente y sólida descripción de lo real”. Mi objetivo es hacer creer que las historias en efecto sucedieron. Y, quien me lea, se involucre y sienta que también las ha vivido.
¿Cuál cree que es la mayor dificultad para una persona, como en el caso de Yonny, al tener que adaptarse a otro país?
Entender al inicio que uno no forma parte de la cultura de ese país. Ya no estás en la tuya, que tiene costumbres particulares. Yo he vivido en Estados Unidos y en España. Y aprendí a absorber lo más valioso de cada una de ellas. Desde los significados de las palabras, la gastronomía, la política, hasta la historia.
Ese es un momento muy valioso, porque permite conocerse a uno mismo para afrontar los momentos duros y disfrutar de las situaciones nuevas. Me enriqueció como persona.
Leyles Rubio León
Escritor
La tecnología ha casi que desvanecido las distancias, pero en su novela toca como a pesar de todas las herramientas que poseemos para comunicarnos, el amor siempre es débil al distanciamiento. ¿Es algo que en lo personal cree (Que mantener relaciones a distancia no funcionan) o piensa que justamente, gracias a la tecnología, ahora es más fácil mantener una relación a lo lejos?
Requiere de mucho compromiso, algo que quizá no sucedió con Yonny. Pero sí es posible mantener una relación a distancia. Melissa, mi esposa, en aquella época era mi novia y pudimos sortear con éxito las vicisitudes de estar en distintos continentes.
Ella, en Lima y yo, en Madrid. Usamos bastante Skype, Facebook y Whatsapp, con estas hermanitas era imposible que el amor se silenciara.
¿Recuerda cómo nació ese personaje en su mente? ¿Está inspirado en alguien en especial?
Yonny apareció en el primer cuento que escribí para este libro (La puerta cerrada). Y desde ahí me exigió su participación en la mayoría de ellos.
¿Qué cosas aprendió de Yonny?
Aprendí de él que hay que perseguir los sueños, no importa la edad.
