En pleno Zócalo, la principal plaza de la capital mexicana, ha quedado instalada una pista de hielo artificial sustentable, la mayor de América Latina, que busca acercar las diversiones de invierno a los habitantes de la ciudad.
Se trata de una instalación de 3 mil 800 metros cuadrados congelados sobre la explanada de la plaza, en el centro histórico de la capital, rodeada de edificios como la Catedral Metropolitana y el Palacio Nacional, sede del Gobierno.
No es la primera vez que los mexicanos pueden disfrutar del hielo en el Zócalo durante la Navidad; pero, según las autoridades, este año el centro de diversión tiene un mayor tamaño y unas características distintas a anteriores ocasiones.
Se cumple con “todas las normas, tanto técnicas como ambientales” y contará con el 40% de energía eólica, según el director general del Distrito Federal, Carlos Meneses. Además, el aluminio utilizado y otros componentes son reutilizables.
La pista de hielo se disfrutará durante diciembre hasta el 12 de enero, y su acceso es totalmente gratuito.
Está dividida en tres escenarios distintos, interconectados: una pista con una extensión de mil 800 metros, una para discapacitados y otra para personas que están aprendiendo a patinar.
El Gobierno del Distrito Federal pretende con ello reforzar la política de inclusión social que desarrolla para que puedan participar personas con discapacidad en este festejo navideño.
Tiene una capacidad de hasta mil 500 personas por turno a la vez, con el ingreso a través de tres entradas situadas en los aledaños. “Llevamos un control muy específico para que cuenten con la indumentaria necesaria para poder patinar”, dijo Meneses.
Desde que fue abierta la pista, ha sido escenario de reuniones familiares y también de muchas caídas.
Para aquellos que nunca han tenido la oportunidad de deslizarse sobre el hielo, hay monitores y unos 400 jóvenes atendiendo a la gente que no sabe, así como centenares de focas de plástico que pueden servir de apoyo para los principiantes.
