El ciclista colombiano Nairo Quintana (Movistar) ganó este domingo en solitario la cuarta etapa de la Tirreno-Adriático con final en Terminillo, y se hizo con el 'maillot' azul de líder.
Bajo la nieve y en condiciones meteorológicas difíciles, Quintana domó el monte Terminillo, a 1600 m de altitud, para firmar su primera victoria de la temporada 2015 y avisar de sus posibilidades.
Protagonista de una demostración en la última ascensión con pendientes de una media de 7%, el colombiano dinamitó la carrera a 5 km de la llegada.
"Estoy muy contento. Lograr la primera victoria del año y hacerlo de esta manera me llena de ilusión y por eso he celebrado así. Ha sido una jornada muy rápida, difícil de asimilar, especialmente con el frío que hacía, pero gracias a mi equipo, que siempre estuvo cerca de mí, ayudándome, he podido llegar a la última subida con las fuerzas necesarias y aplicar mi táctica con ese ataque final", señaló Quintana.
"Quiero agradecerles a todos su ayuda y dedicarles este triunfo, al igual que a mi familia, por todo el apoyo y el cariño que me dan. Hubo ese momento a falta de cinco kilómetros en que me sentía bien; he mirado atrás y he visto que no había nadie que demostrarse especial fuerza como para poder seguirme. He acelerado en ese par de ocasiones, he visto que no venía ya nadie y he seguido fuerte hasta la llegada", añadió el colombiano.
Si entre los favoritos, el español Alberto Contador intentó reaccionar para intentar alcanzar al "Cóndor" colombiano, cuando Quintana lanzó el ataque, el italiano Vincenzo Nibali, vencedor del Tour de Francia 2014, demasiado justo e incapaz de seguir el ritmo, quedó completamente descolgado.
Quintana adelantó al compañero de Nibali en Astana, el italiano Michele Scarponi, que había dejado atrás poco antes a sus compañeros de escapada, el también italiano Alessandro De Marchi y el belga Maxime Monfort.
