Esta semana, París activó el escenario de la moda con su ceremonia a la Alta Costura 2014, exhibiendo las colecciones de los más reconocidos diseñadores, creaciones pensadas para marcar la pauta en la primavera-verano.
Las inspiraciones variadas sedujeron a los asistentes, resaltando la de Jean Paul Gaultier por el desborde de mariposas que se volcaron a los vestidos. La colorida colección compiló el anaranjado, el azul, el rojo, el blanco y el negro.
Otro atractivo fue la ingeniosa creación confeccionada con material látex del dúo holandés Viktor & Rolf, conformado por Viktor Horsting y Rolf Snoeren.
Sus modelos fueron reemplazados por las integrantes del Ballet Nacional de Holanda, convirtiendo la pasarela en un espectáculo de danza.
La revista Hola reportó que el objetivo de los creadores era “borrar la línea entre la piel y la prenda”.
Misión lograda a cabalidad con vestidos estallados de faldas estilo trapecio; además de las formas de lazos o cintas dibujadas sobre el látex para dar distinción.
Atuendos vaporosos de larga extensión se asomaron con estilo y sofisticación, provenientes de la casa de Valentino.
Ese concepto de túnica elaborada con bordados fue expuesto por la recién estrenada diseñadora libanesa Charlotte Licha. Su compatriota Elie Saab agregó brillantes a sus piezas.
El turco Serkan Cura concentró sus prendas en plumajes, simulando el avestruz con volúmenes y accesorios coyunturales como los abanicos de gran dimensión.
Mientras que la diseñadora china Yiqing se salió de lo clásico y prefirió las formas coralinas, dotadas de excentricidad con pliegues y capas superpuestas.
