CIUDAD DEL CABO, Sudáfrica. (EFE). -Bruce Springsteen abrió en Ciudad del Cabo su nueva gira mundial cantándole a Mandela, en un sentido homenaje que se repitió al término del espectáculo al dedicarle al exactivista por la igualdad racial sudafricano su última canción.
Los acordes del clásico de los 80 de The Special AKA, el himno pop de la lucha contra el racismo en Sudáfrica Free Nelson Mandela, resonaron en el pequeño recinto de Belville, una pedanía obrera de la ciudad austral cuya relación con la urbe comparaban algunos locales a la del Nueva Jersey de Bruce con Nueva York.
La emotiva apertura -en celebración de uno de sus héroes, el legendario expresidente sudafricano fallecido el 5 de diciembre- contó con un coro negro de dos chicas y un chico que le dieron a la E Street Band el aire festivo africano que distinguía al himno por la libertad del líder entonces encarcelado. Le siguió Badlands, uno de los clásicos de Springsteen, que llenó de júbilo el pabellón en la primera visita de su carrera a Sudáfrica.
Quizá porque sabía que les llevaba una carrera debiendo una visita, el recital no se lanzó en tromba a presentar al público su nuevo álbum, el líder de ventas en 10 países High Hopes, aunque era a lo que había venido.
Vestido con chaleco negro que perdió por el camino, camisa gris, tejanos y corbata negra, Springsteen ya se había metido varias veces entre el público cuando llegó Hungry Heart, y la masa cantó con la banda los versos ante el silencio atento del jefe.
