Buenos Aires, 13 jul (EFE).- El quinteto argentino Les Luthiers propone en “Lutherapia”, su reciente espectáculo internacional, aliviar la crisis con una sesión de “dos horas para morirse de risa, pensar en cosas lindas y olvidarse de todo lo demás”.
Sus cinco integrantes: Carlos Núñez, Marcos Mundstock, Carlos López Puccio, Jorge Maronna y Daniel Rabinovich, defienden el uso “de materiales más nobles de lo habitual” en sus montajes, en los que descartan los “chistes de calvos, de bajitos o de alguien que se cae”.
Les Luthiers lleva 45 años arrancando carcajadas con un humor inteligente y música en los escenarios.
A lo largo de estas cuatro décadas, Les Luthiers se ha ganado un público fiel, que llena los teatros, pero en los últimos años mucha gente, sobre todo jóvenes, se ha acercado a ellos gracias a internet, y son ya mayoría porque “el teatro, por definición, es pequeño, mientras que internet es inmenso”.
Acto seguido, matizan que ver un espectáculo de humor en directo o en video “son dos experiencias completamente distintas”.
Su popularidad en la red provoca que parte del auditorio “anticipe los chistes y se ría antes de tiempo”, pero les ha permitido superar un viejo miedo: creer que si el espectador conocía el gag, no se divertiría.
Rabinovich revela otro secreto, el que les hace permanecer juntos: “Se trata de hacer lo que a uno le da mucho placer, porque entonces quiere seguir haciéndolo. Y a nosotros lo que nos gusta mucho es exactamente esto, crear espectáculos de música y humor y representarlos sobre un escenario”.
