Autoridades de Panamá y Costa Rica luchan para que la zona fronteriza de Paso Canoa no sea utilizada para el delito de trata de personas, pese a que por lo extensa y abierta que se mantiene hace que sea vulnerable, por lo cual se trata de aumentar la vigilancia y seguridad para su debido control.
Alvaro Varela, secretario general del Ministerio de Seguridad Publica y de la Comisión Nacional Contra la Trata de Personas, dijo que entre las autoridades de Panamá y Costa Rica se trata de combatir este delito y que el puesto fronterizo sea bien custodiado por ser un punto de entrada que no debe ser utilizada para este fin delictivo.
Tanto el Estado como las víctimas son los más afectados, por la acción de los delincuentes, siendo las más propensas a esta acción las mujeres, manifestó.
En los últimos cuatro meses, detalló, se han rescatado 32 personas, se tiene cerca de 12 personas para llamar a juicio y se sigue trabajando con Inteligencia Policial y con el apoyo de la comunidad.
"Cada año tenemos mejor equipo, mejor inteligencia y se avanza mucho en la persecución del delito", sostuvo, tras señalar que la frontera es muy vulnerable, y ambos países cuidan su territorio y se busca contrarrestar el delito evitar que se use esta vía para la trata de personas".
Respecto a los recursos de que se dispondrán para combatir el delito, indicó que las autoridades van a tener mayor presencia en la frontera para poder detectar movimientos importantes que tengan que ver con tratas de personas.
"El problema es que tanto mujeres como hombres, en su anhelo por mejorar sus condiciones económicas, caen en engaños y en manos de traficantes que al final dejan sus vidas destruidas", resaltó Varela.
La caminata inició en el hangar de la Autoridad Nacional de Aduanas de Panamá y fue organizada por la Comisión Permanente para la Protección y Asistencia de Migrantes en condición de Vulnerabilidad (Coppami),con el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).



