Enanitos, regordetes y artísticos. Así son los bonsáis, es decir, los árboles cultivados en bandejas o macetas.
Se trata de una forma de jardinería que existe desde tiempos milenarios, nacida en China y posteriormente popularizada en Japón y de allí al resto del mundo.
Según sus partidarios, estos árboles no solo necesitan agua, luz solar y nutrientes, sino un exhaustivo cuido que permitirá su óptimo desarrollo.
A diferencia de la vegetación silvestre, el bonsái necesita una técnica bien empleada y la asistencia de una ´buena mano´ por años, cuya estructura o forma final desvelará solo al considerado “buen artista”.
Hay una treintena de jardineros apasionados por este arte en la Asociación Bonsái de Panamá, que se reúnen hoy domingo hasta las 4:00 p.m. en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero, ubicada en el parque Omar, para impartir talleres y demostraciones acerca de las técnicas avanzadas en el cultivo del bonsái.
Esta actividad, que lleva por título El bonsái estrechando cultura, se lleva a cabo con motivo de los 110 años de amistad entre Panamá y Japón.
En el evento se exhiben 60 variados árboles en miniatura. La entrada tiene un valor de dos dólares por persona.
LUJOSA ADQUISICIÓN
En esta exposición, abierta desde las 9:00 a.m., puede adquirir prebonsáis, según la coordinadora Graciela Salazar. O sea, ejemplares con un diseño ya trabajado en especies aptas para el clima del trópico.
Bárbara Bernal, miembro de la Asociación Bonsái de Panamá, detalla que el valor de un bonsái aumenta conforme a los años que tenga de vida, la especie a la que pertenezca, el artista que lo haya trabajado y el pote donde se encuentra sembrado.
En ese sentido el más caro se atribuye a un junípero (tipo de arbusto) de 250 años, cuya venta se gestionó por 2 millones de dólares. Una cifra que reposa como recórd.
Bernal considera que cultivar un bonsái, más que por la ganancia que pueda generar a largo plazo, le ha dado “tranquilidad de espíritu” y con esta faena aprendió a ser paciente.
“Se va creando una unión con cada planta, sobre todo con la que tienes años de estar trabajando”, refuerza la aficionada, que emplea varias horas al día a la jardinería del bonsái.

