MADRID, España. (AP). – La comedia surrealista Las brujas de Zugarramurdi arrasó anoche con ocho premios Goya del cine español, pero el honor a la mejor película se lo llevó Vivir es fácil con los ojos cerrados, entre otros galardones principales.
El drama de David Trueba, que relata el encuentro real entre un profesor de inglés y el Beatle John Lennon en la España de los años de 1960, sedujo a los académicos españoles en las categorías que marcan la diferencia y se alzó también con las estatuillas al mejor director, mejor guión original y mejor actor, para Javier Cámara.
En tanto, Las brujas de Zugarramurdi de Alex de la Iglesia obtuvo, entre otros, los premios a la mejor actriz de reparto, para Terele Pávez; montaje, sonido, efectos especiales y vestuario.
Este último Goya fue el segundo consecutivo para el diseñador Paco Delgado, que el año pasado fue candidato al Oscar por su trabajo en Los miserables.
Latinoamérica triunfó en la categoría de mejor cinta animada, con el premio a Metegol (Futbolín en España) del argentino Juan José Campanella, mientras que Venezuela consiguió su primer Goya a la mejor película hispanoamericana por Azul y no tan rosa, de Miguel Ferrari.
“Me siento muy honrado de que sea precisamente con mi película que Venezuela logre este primer Goya”, dijo Ferrari.
“En Venezuela se están viviendo los Premios Goya como si fuese la final de un mundial de fútbol”, añadió con evidente emoción.
Trueba y su afinado retrato de la España de la dictadura de Francisco Franco fue la evidente triunfadora y tuvo también recompensa para Cámara.
En su sexta nominación, uno de los actores españoles más importantes de los últimos años logró conquistar su primer Goya por su papel de profesor de inglés.
Además, Marian Álvarez fue premiada con el Goya a la mejor actriz protagonista por La herida, en el que da vida a una joven con problemas de ansiedad, depresión y agresividad.
El realizador del filme, Fernando Franco, fue honrado como mejor director novel.
El premio a Pávez, de 74 años, fue otro de los momentos más emotivos de la ceremonia. La veterana actriz recibió el primer Goya de su larga carrera de manos del astro español Javier Bardem.
Pávez destacó en algunos papeles durante los años 1980, pero cayó prácticamente en el olvido hasta que De la Iglesia la rescató para su célebre El día de la bestia en 1995.
“Siempre estaré muy agradecido a la profesión”, dijo emocionada entre los aplausos de un auditorio que la ovacionaba de pie.
