Los miembros de la Asociación Nacional de Avicultores de Panamá (Anavip) califican de “anarquía” la decisión del Consejo Municipal de Capira de cobrar un centésimos por cada pollo embarcado en fincas ubicadas en este distrito y no descartan un aumento al consumidor en el precio de este producto.
"Pareciera que algunos funcionarios públicos no entienden que la comida es lo más sensible para el ser humano y que gravarla como han aprobado los consejales del distrito de Capira significará sin duda un incremento a corto y mediano plazo para el consumidor", manifestó Luis Carlos Carstroverde, presidente de la Anavip.
La actividad avícola representa el mayor crecimiento del sector primario de la economía panameña, con una contribución al producto interno bruto agrícola y ganadero de 21%. El crecimiento en pollo en 2013 fue de 4.70% y en huevo de 3.28%, según cifras de la Anavip.
En conferencia de prensa, los miembros de la Anavip anunciaron que solicitarán una reunión con el ministro de Desarrollo Agropecuario, Jorge Arango y Melitón Arrocha del Ministerio de Comercio e Industria para plantearles las repercusiones que tendrá esta medida en el sector avícola y consumidores.
El panorama que tenemos por delante no es alentador, pues ya los municipios de Chepo, en Panamá, y Colón aprobaron un impuesto a la comida. En Chepo se cobra 3 dólares por cada carro distribuidor de producción agropecuaria en concepto de uso de calles, mientras que en Colón se cobra 100 dólares por cada carro distribuidor de carnes (aves, res o cerdo) que entre a vender.
