Hace algunos años leí el siguiente comentario de un arquitecto, cuyo nombre no recuerdo, que dijo, más o menos, lo siguiente: “La diferencia entre un decorador y un diseñador es el que un diseñador usa arquitectura interior para crear un fuerte ambiente mientras que el decorador tiende a limitarse a amueblar un espacio”.

Antes de la era del uso cotidiano del celular como medio de comunicación rápido y expedito (el período lo hemos seleccionado como referencia y ubicarnos en el tiempo), generalmente las personas que ocupaban el espacio a modificar o reformar lo construían ellos mismos. Cierto que hubo excepciones en nuestro medio. Pero la tecnología que reina en la actualidad, y que varía día a día, de manera asombrosa, cambió aquello y hace que se requiera de un arquitecto de interiores o simplemente un diseñador de interiores para obtener un buen diseño (la mejor inversión es este aspecto). Ahora hay que atender la ciencia ergonómica (escala humana), soslayar lesiones al ambiente natural hasta donde es posible, la estética contemporánea, etc. y todo esto se basa fundamentalmente en educación formal (conocimientos) y experiencias.

Los valores de los diseños de interiores se reflejan como un matrimonio entre el espacio creado y la comodidad de quienes se sitúan en el mismo.
Nosotros, los arquitectos de interiores debemos interpretar la visión del cliente y guiarlo. Verbi gratia: A estos hay que mencionarles reglas básicas o esenciales como que espacios rectangulares largos o cuadrados para alojar una sala de una residencia debe evitarse porque no funcionarían por muchas razones, sobre todo en lo que respecta al sentido de la proporcionalidad y al común. O alturas de cielo seis metros en estos salones.

Pensamos que una excelente conversación profesional con el cliente al inicio de los trabajos de diseños es útil para explicarle ciertos principios que son importantes como composición, balance, unidad de las partes e importancia en la selección de las mismas, contraste, ritmo, escala y proporción. Ya mencionamos esto último.
Como en nuestro cuerpo humano, cada parte de un diseño de interiores cumple una función especifica y particular y estas están relacionadas entre si desde la ubicación de cada una de ellas. Y hablando de la tecnología extraordinaria que impacta nuestro comportamiento profesional en el presente, existe un software que nos permite caminar (así como lo digo) y visualizar en tres dimensiones los resultados de un diseño de interiores sin estar construido. Esto en las computadoras obviamente.
Por sus pericias analíticas, su dominio de la tecnología, de cómo saber organizar el equipo de profesionales que deben acompañarle, sus conocimientos de los materiales, entre otras consideraciones, el arquitecto de diseños de interiores es importante por lo que hace.
