En los próximos meses, el gobierno nacional deberá estructurar una propuesta que reemplace la iniciativa que la empresa Odebrecht iba a realizar con la hidroeléctrica Changuinola 2, en Bocas del Toro.
Ese proyecto iba a generar 300 megavatios-hora, y su costo estaba estimado en alrededor de mil millones de dólares.
Probablemente, una nueva licitación aumentará ese costo para una hidroeléctrica que podría estar lista en el año 2023.
Si estudiamos lo que está sucediendo alrededor del mundo en materia de energía, las decisiones más importantes se están orientando hacia la energía solar.
Por ejemplo, un informe de la Agencia de Información de Energía de Estados Unidos indica que el promedio del costo del kilovatio-hora, de los proyectos más recientes en el suroeste de ese país, estaba en alrededor de 4.18 centavos por kilovatio.
Las nuevas licitaciones de proyectos solares han conseguido montos de 3.8 centavos por kilovatio en México, 3 centavos en Marruecos, y 2.79 centavos para China.
Las ventajas de la energía solar para Panamá son obvias: es ambientalmente sostenible, reduce la fuga de divisas, es altamente estable y Panamá tiene mucha superficie de donde cosechar esta fuente de energía.
Imaginemos una planta solar en Sarigua. Digamos que unos suculentos 300 megavatios sean recogidos por esta planta, y que el precio fuera similar a los cuatro centavos que ya se pagan en Estados Unidos.
El efecto sobre el costo de la vida en el país sería significativo, ya que esto obligaría a los otros productores a bajar sus costos. Además, Sarigua está aproximadamente a un tercio de la distancia que Changuinola. Esto significa menos pérdida en la transmisión de energía y un menor gasto en la interconexión eléctrica, ya que la línea de Bocas del Toro tiene un alto riesgo de saturarse por los proyectos térmicos que ya se están desarrollando.
Existe la impresión de que la energía solar deja de funcionar cuando se oscurece el día.
La tecnología solar térmica permite aprovechar la energía solar en las horas de la noche, porque se mantiene caliente un fluido que se utiliza para generar la electricidad.
Adicionalmente, están mejorando los sistemas de almacenamiento de electricidad, por lo que sería muy factible que, en un futuro muy cercano, se recoja energía en el día y se utilice en la noche.
Además de las ventajas antes mencionadas, en el caso panameño la planta solar se construiría más rápido que la hidroeléctrica de Changuinola 2, y costaría mucho menos.
Esto supondría mayor seguridad para el suministro eléctrico del país, ya que no tendríamos que esperar tantos años por una hidroeléctrica incierta y que posiblemente cueste mucho más de lo que se piensa.
Ahora dependemos del liderazgo de Víctor Urrutia y de Roberto Meana, respectivamente, el secretario de Energía y el administrador de la Autoridad de los Servicios Públicos, quienes son los principales actores y sobre cuyos hombros recae esta decisión histórica.
Producir con energía solar ya no es una fantasía, sino el periódico de ayer.
