La pandemia le inyecta esteroides al inservible circuito electoral

La pandemia le inyecta esteroides al inservible circuito electoral
Archivo/Roberto Cisneros

La organización administrativa del Estado Panameño empieza con el regimiento, luego el corregimiento, el distrito, la comarca, la provincia y luego la Nación. Cada una de estas unidades administrativas tiene una delimitación geográfica y una estructura de gobierno: la Nación tiene al gobierno nacional, la provincia posee un gobierno provincial, la comarca tiene su gobierno comarcal, el distrito se rige por un gobierno distrital, el corregimiento tiene al representante de corregimiento y su junta comunal, y los regimientos tienen a sus regidores. Así, que cada loro en su estaca.

Históricamente los diputados o legisladores panameños eran electos en circunscripciones provinciales. Luego del golpe militar de 1968, en 1972, la Constitución Política de ese año le dio vigencia a una Asamblea Nacional de Representantes de Corregimientos, llamados popularmente los 505, para que funcionara como el parlamento de la revolución octubrina. La cosa casi se sale de carril cuando los 505, recién electos, quisieron elegir a Ángel Ernesto “Angueto” Riera como presidente de la República, y hubo que torcerles el brazo para que confirmaran a Demetrio Basilio Lakas como mandatario. Unos años más tarde, los 505 quisieron rechazar el Tratado de Montería, que le otorgaba beneficios marítimos a Colombia por el Canal de Panamá, que ya habían sido reconocidos por un tratado entre Estados Unidos y el vecino del sur. Los repre se rebelaron porque no querían darle nada a Colombia y hubo que enviar a la Guardia Nacional para enseñarles nociones básicas sobre los tratados internacionales.

En 1982, el general Rubén Darío Paredes, como comandante de la Guardia Nacional, convoca a unas reformas constitucionales para democratizar la Carta Magna de 1972. En la negociación los delegados de las fuerzas políticas no aceptaban que los 505 continuaran siendo el parlamento panameño, pero existía mucha división entre el PRD y los partidos de la oposición, sobre el retorno a la figura del diputado provincial. La solución salomónica fue la creación de circuitos electorales, que son menos que una provincia, pero más que un corregimiento, aunque los diputados funcionen como super-representantes de corregimiento.

El circuito electoral solo aparece en la Constitución Política y en el Código Electoral, fuera de esto no existe en el ordenamiento jurídico panameño. Llegó la pandemia y las cosas cambiaron para los circuitos electorales. Por una parte, considero que la figura del diputado se ha convertido en el principal articulador del poder político en Panamá. Súbitamente, la gestión del presidente Cortizo empezó a repartir las ayudas solidarias usando el principal músculo político del país: la organización electoral de los diputados. La ayuda no se distribuía por corregimiento o distrito, sino por circuito. Así, los “muchachos” de los diputados repartían generosamente bolsas y bonos a copartidarios, y castigaban a los que no caminaron buscando votos.

El día que al presidente le cayó el mapa encima estaba presentando la organización a nivel nacional de la ayuda solidaria por vía circuital. Al clientelismo vinculado al circuito electoral se le encontró otra ventaja: la única base de datos de la población que sirve para algo en este país es la del Tribunal Electoral, porque a los políticos les interesan las elecciones y nada más. Ni el MIDES con las decenas de millones de dólares metidos en los índices de pobreza multidimensional, ni la Contraloría General de la República con el lastre del pésimo censo del 2010, tienen la capacidad de producir una base de datos de alta especificidad como la del Tribunal Electoral.

Ahora nos enteramos, que la vacunación contra la Covid-19 también será por circuitos electorales. El circuito 8-6 que equivale al distrito de San Miguelito será el primero, ¿cuánto costaba decir que la vacunación sería por distrito?, luego será el circuito 8-8. ¿Por qué no se puede decir que serán un grupo específico de corregimientos? Me temo que todo lo quieren meter en la coladera de los circuitos electorales, para que los diputados puedan hacer más politiquería con los recursos del Estado, y fortalecer sus redes de dominio territorial.

Si las cosas siguen así, veremos noticias sobre reparación de escuelas en el circuito tal, parcheo de calles en este otro circuito, y hasta la acción policial focalizada por circuitos. Desastroso. Ahora los panameños tendrán que mudarse a los circuitos electorales cuyos diputados estén en la papa, o sean los preferidos del gobierno de turno.

El clientelismo se ha ganado otra corona, a expensas del coronavirus ahora todos tenemos que empezar a hablar y pensar en circuitos electorales, de forma tal que si a mi no me llega la ayuda a tiempo, es porque mi diputado no está en nada. Lo que sigue...

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