Bernie Sanders ganó la primaria de New Hampshire. Y aunque han pasado más de 10 días desde el primer voto en Iowa sin que haya un ganador oficial, lo que sí se sabe es que el senador de Vermont también ganó el voto popular en ese primer estado en ejercer el voto, mientras su campaña ha cuestionado ciertos conteos al encontrar irregularidades en algunos centros de votación.
Aunque no fue una victoria perfecta, se sabe que nunca un candidato que ha ganado estos dos primeros estados ha fallado en lograr ganar la nominación.
Otra cosa que sabemos es que lo que pasó en Iowa fue por lo menos extraño. Aunque no existan pruebas explícitas de corrupción, el nombre de la aplicación Shadow no es lo único oscuro.
Bernie Sanders formally requests partial recount of Iowa Democratic results https://t.co/slC6HZOlFc pic.twitter.com/MNRTqUWgNE
— Reuters (@Reuters) February 10, 2020
Se reporta que la gran mayoría de quienes forman parte de esta joven compañía que desarrolló la fallida aplicación son exempleados de la pasada campaña de Hillary Clinton, quien recientemente ha demostrado públicamente animosidad contra su excontrincante en las pasadas primarias del Partido Demócrata.
Al mismo tiempo, sabemos que uno de los principales financiadores para el desarrollo de la aplicación fue la campaña de Pete Buttigieg, con mas de 40 mil dólares.

Yo no soy periodista de investigación, pero si lo fuera estuviera bastante ocupado.
Pero volviendo a la carrera, hay algo que me va quedando claro: esto será Sanders contra alguien. Lo que nadie sabe es contra quién.
En New Hampshire, Pete Buttigieg quedó de segundo lugar por solo 2%. A pesar de eso, el joven político no parece tener un camino claro a la nominación después de estos dos estados.
También hubo otra sorpresa el martes 11 de febrero de 2020, con Amy Klobuchar, la senadora de Minnesota, quien quedara de tercera, a solo seis puntos porcentuales del senador de Vermont, dejando atrás a Elizabeth Warren y Joe Biden, quienes también se mantienen en carrera.

Sin mucha sorpresa, especialmente en el caso del segundo, Andrew Yang y Michael Bennet suspendieron sus campañas luego del voto del martes pasado.
De esta manera, este proceso está teniendo un extraordinario parecido con la última campaña republicana que eligiera al actual presidente de Estados Unidos.
En esa carrera electoral, muchos intentaron representar la opción moderada contra Donald Trump, pero una combinación de ego y ambición dividió ese voto moderado y nos dio al actual presidente estadounidense.
Algo muy similar está sucediendo en la carrera demócrata. Biden, Klobuchar y Buttigieg, sin mencionar a Michael Bloomberg, se pelean por esa etiqueta de representar la opción centrista para enfrentar a Trump en la elección general.
Por otro lado, Warren, quien buscaba representar algo entre Sanders y esa opción moderada, y quien tiene credenciales para hacerlo, obtuvo un decepcionante cuarto lugar en New Hampshire, y su campaña parece estar luchando por resucitar.
Entonces, ¿qué nos dice que el único candidato que no es oficialmente miembro del Partido Demócrata es quien encabeza el voto hasta ahora y las encuestas a nivel nacional?
Mi opinión es que esto habla del panorama electoral estadounidense. Es evidente que tener un sistema bipartidista parece haberse convertido en un problema de representación, especialmente cuando gente que se considera foráneos a estas instituciones políticas, son quienes han logrado representarlas en los últimos años.
Yo creo que el futuro, en este caso del Partido Demócrata −pero en general de todo el sistema− depende de cómo respondan ante esta coyuntura.