El presidente, Ricardo Martinelli, se quejó a los cuatro vientos en Twitter de las campañas sucias que sacuden la ya agitada contienda electoral: “Lamento mucho que el PRD haya contratado a JJ Rendón y en Panamá tengamos hoy la campaña más sucia de descrédito entre todos contra todos (sic)”. Lo hizo el 8 de abril pasado, a las 2:21 p.m.
Y llovieron las críticas: “Habló la madre Teresa de Calcuta (sic)”, “Ayyyy dios sartén le dice a paila! (sic)” “...acepte que ud es especialista con doctorado en eso de la campañas sucias” o “poechito el... el papá de la campaña sucia quejándose??? (sic)”, entre tantos otros recados.
Otros defienden con vehemencia los mensajes con ribetes políticos del mandatario: “Madre no es la que pare, si no la que cría! No sirve de nada inventar obras si no haces lo difícil q es ejecutarla! Felicidades (sic)”, “Presidente tranquilo. Esos ataques contra un candidato no son dignos de usted” o “porque mandas a callar a mi presidente que falta de inrrespeto (sic)”.
El tono no varía cuando se miran las cuentas en redes sociales de José Domingo Arias, Juan Carlos Navarro y Juan Carlos Varela, candidatos que encabezan las preferencias para este 4 de mayo.
Al final, la mezcla de tuits e interacciones virtuales con los sentimientos a flor de piel hace corto circuito. O como indican los propios usuarios: es una pelea a “tuitazos”.
En Facebook hay perfiles a favor y en contra de cada corriente y los consecuentes debates acalorados. Youtube rebosa en videos de discursos, documentales, promoción y parodias de cada aspirante a la silla del Palacio de las Garzas. Y en Instagram los selfies entre políticos y simpatizantes son el pan de cada día.
Sin contar la sal y pimienta que agregan las cuentas que han explotado el tiempo de política para dejar fluir la sátira (@ElGallinazo, @chino_ken, @ElNequeNoticias, @hayquemedicarlo, @ProyectoCriollo, etc.)
Así de intensa se ha vivido la campaña panameña 2014 en las redes sociales.
JUSTIFICACIÓN
Un nuevo y eficaz canal para difundir las propuestas y algo más. En eso se han convertido las redes sociales, apuntan Rafael Montes y Juan Camilo Rodríguez, del equipo encargado de las campañas digitales de Varela y Navarro, respectivamente.
Y el asunto adquiere mayor relevancia para quienes buscan captar votos cuando se mira que cerca de 760 mil personas menores de 30 años integran el padrón electoral y entre ellas hay unos 314 mil que ejercerán su derecho al sufragio por vez primera.
¿Quiénes pasan más tiempo en el mundo virtual para socializar?, preguntan Montes y Rodríguez. La respuesta es: jóvenes que se la pasan día y noche conectados a internet
Hay más cifras que sustentan el embate político en Facebook, Twitter y demás redes.
Los panameños tienen en sus manos 6.3 millones de líneas de celulares (registros de 2013 de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos), muchos de ellos con conexión a internet y, por tanto, son otro blanco para la propaganda electoral.
Además, 1 millón 200 mil panameños están registrados en Facebook, según datos del propio sitio.
Twitter no cuenta con cifras específicas, pero se estima que el monto de abonados oscila entre los 250 mil y 350 mil.
TRETAS ´ONLINE´
A las redes sociales no solo se han traslado las propuestas y promesas al calor de la campaña. También las prácticas agresivas o “sucias”, como se les conoce, principalmente en Twitter.
Montes no titubea cuando se le pregunta al respecto. Primero fueron cuentas falsas en Twitter creadas para posicionar o inflar mensajes o hashtags de la campaña, dar “likes” o “Me gusta”, atacar a los adversarios y aumentar los seguidores del candidato. Del candidato de Cambio Democrático, especifica Montes.
Eran cuentas fáciles de identificar porque, al carecer de fotos en el perfil, tenían el clásico círculo en forma de huevo. “Huevos sin vida”, como califica Ramón Ayala, otro integrante del equipo que respalda a Varela desde la panacea en internet.
El siguiente paso, prosiguen, fue abrir cuentas genéricas por sectores de la ciudad como “CDPuebloNuevo” o “CDBetania”, por ejemplo. Aparentan ser perfiles diferentes, pero si se observan los tuits se verá que se repiten, hasta con las mismas faltas ortográficas, apuntan Montes y Ayala.
Se deja en evidencia que es un mismo grupo de personas el que maneja esas cuentas, concluyen.
Un time line o secuencia de tuits parcializado hacia un partido, sin tocar ningún otro tema de redes sociales, y que tenga pocos seguidores, son las mejores pistas para saber si un usuario puede no ser una persona real, aporta Rodríguez.
Se contactó a Cambio Democrático para que diera su punto de vista sobre la campaña en línea de 2014 y para que respondiera estos planteamientos, pero no hubo respuesta.
´TROLL CENTER´
La práctica de abrir una red de cuentas falsas para intentar manipular tendencias o para hacer “activismo digital” a favor de un político o atacar a contradictores se conoce en la jerga digital como troll center o call center en Twitter, explica Christian Espinosa, comunicador y docente ecuatoriano especialista en el ámbito digital.
“No es más que llevar a redes sociales la estrategia de los ´acarreados´, gente pagada para hacer creer que tienes apoyo político”, sustenta Espinosa y añade que ha habido denuncias de estos troll o call centers en las campañas electorales en México, Argentina y Ecuador.
En el caso de Panamá, se ha dado un gran salto si se observa la poca incidencia que tuvieron las redes sociales en la anterior elección presidencial si se le compara con el impacto en las presentes jornadas, acota Delia Rodríguez, redactora jefa de la edición en español del periódico digital Huffington Post.
En otro países tomó más tiempo llegar a las campañas sucias o agresivas en medios digitales, asegura. “La inocencia se perdió rápido”, dice Rodríguez y destaca lo fácil que resulta hoy día seguir una contienda electoral solo desde un celular.
Este 4 mayo todos estarán más pendientes a sus cuentas de redes sociales.

