Es divertida y aleccionadora Los Croods, la nueva comedia familiar del estudio DreamWorks.
Aunque en términos estéticos no guarda relación con la mítica serie televisiva de Los Picapiedra, sí la une a este programa su forma de plantear los conflictos de sus personajes en el marco de la prehistoria.
Mientras que la creación de Joseph Barbera y William Hanna era un estudio de la familia estadounidense en la década de 1960, Los Croods presenta las típicas diferencias que hay en un clan en pleno siglo XXI.
En ambos casos, uno de los mensajes a compartir es que estamos para protegernos los unos a los otros, tanto los miembros de la familia que heredamos por la sangre como aquella que uno va construyendo por su cuenta con los años.
Los Croods plantea que tanto los adultos deben aprender de los jóvenes como los menores tienen que poner atención a las palabras de sus mayores, pues si bien el líder de este disfuncional grupo humano les enseña a sobrevivir en medio de las criaturas salvajes del Paleolítico, un medio ambiente de por sí hostil y peligroso, su hija le da lecciones sobre independencia y valentía, y el futuro novio de la muchacha, Guy, les dará acceso a la modernidad a través del fuego y los zapatos, entre otras bellezas que promete el porvenir.
Esa parte de ambientar la época de los tigres de sable, es más convincente en Los Croods que en Los Picapiedra y no menos que la saga de Ice Age, aunque la paleta de colores de Los Croods guarde más reminicencias con el Avatar de James Cameron y los dibujos de los años 50 de la Warner Brothers.
Es que a Barbera y Hanna no les interesaba ser fieles a un momento histórico en particular si no unir esos años con los años 1960, lo mismo que buscan Kirk De Micco y Chris Sanders (directores y guionistas de la película que nos ocupa) con este largometraje.
Otro mensaje relevante de esta tierna producción, es que los papás a veces pecamos de exceso de protección hacia los hijos, cuando los chicos requieren de una libertad calculada para que puedan aprender las lecciones de la vida.
Aunque las moralejas que ofrece Los Croods son de gran valor para chicos y grandes, a DreamWorks todavía le falta alcanzar los altos niveles dramáticos que las primeras películas animadas de Pixar le sobraba.
¿Qué tal les pareció Los Croods?