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04 jul Guerra Mundial Z, Pitt contra los zombies

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La vida tiene momentos que dan para una película sobre muertos vivientes. Hechos ocurridos esta semana lo comprueban de la mano de las agencias de noticias.

En Shanghai, un hombre falleció a causa de la gripe aviar H7N9, mientras que también falleció un  infectado con el coronavirus en Arabia Saudí.

Una valla fronteriza entre España y Marruecos fue atacada por  300 furiosos migrantes subsaharianos.

Se llevaron a cabo cremaciones en masa de víctimas de las inundaciones en la India para evitar la propagación de enfermedades.

El País, de Uruguay, al cubrir un partido, destacó que “Ganó Brasil, pero Uruguay demostró que está vivo”.

El ministro español del Interior, Jorge Fernández Díaz, destacó que España atajó la "marea de inmigración ilegal" con colaboración internacional.

Un hombre vence a todos los muertos vivientes

Hay secuencias que causan zozobra en la Guerra Mundial Z. Un elemento indispensable en las películas de zombis, en las que siempre debe reinar la incertidumbre de por qué se dio la plaga, el avance imparable del virus y la posible desaparición de la raza humana tal como la conocemos.

Las escenas de grandes multitudes, más allá de que estén ayudadas por las maravillas de las computadoras, son excelentes y sobrecogedoras, de esas que impresionan y sorprenden.

El director Marc Foster nos presenta una película sobre muertos vivientes que no es gore en lo absoluto, y eso lo agradece quien escribe estas líneas, pues la paso de lo más incómodo en esos momentos sangrientos de producciones como la justamente reverenciada Dead Live (1992), de Peter Jackson.

El detalle que sus monstruos sean veloces no me molesta. De seguro habrá quienes consideren esta propuesta como irrespetuosa, pero no hay obligación que siempre anden a velocidad de tortuga octogenaria. Además, recuerdo que los de Danny Boyle en 28 Days Later (2002) le hacían la competencia al campeón Usain Bolt en los 100 metros planos.

Lo que sí  eché de menos, y bastante, fue una más evidente cuota de crítica política y social en su argumento, que es la marca de casa del maestro en estas lides letales: George Romero, en particular en esa obra maestra suya que es Night of the Living Dead (1968).

Sí hubo denuncias contra la forma cuestionable del ser humano, en especial cuando está en situaciones límites, cuando sale a flote su lado salvaje, egoísta, malvado y cobarde, pero no fueron suficientes.

Por la naturaleza de la trama de la obra Guerra Mundial Z., más que un largometraje su contenido merecía una miniserie de varias entregas, o aún mejor, un programa semanal en la pantalla chica.

La novela de Max Brooks, en la que se inspira esta producción de 190 millones de dólares, integran una serie de entrevistas a distintos personajes de diferentes oficios y nacionalidades, a los que les tocó lidiar con el inicio, el nudo y el desenlace de esta virulenta experiencia.

Mientras que el filme casi se concentra en el devenir de una persona, interpretada por un solvente Brad Pitt. Precisamente hacer énfasis en un individuo en especial luego de la mitad de la trama hace que pierda credibilidad, como si algo tan complejo como una horda de zombis hambrientos lo puede resolver alguien solo.

Los desniveles pueden deberse a la odisea detrás de hacer esta película.

Matthew M. Carnahan escribió el primer borrador del texto y la Paramount y Plan B Entertainment pusieron cara de pocos amigos. Después “mejoraron” lo redactado J. Michael Straczynski, Damon Lindelof y Drew Goddard. Ya sabemos lo que pasa cuando mucha gente mete mano en una historia.

Como si no hubieran suficientes razones para tener migraña, cuando el filme ya casi estaba completado, los citados productores se quejaron de que el final no les convencía y le pasaron unos cuantos  ”buenos consejos” para que Foster los implementara.

Les desagradaba la idea de rodar un thriller de acción con un trasfondo de zombis, pero los que pusieron el dinero querían que fuera exactamente al revés: seres sin vida que se comieran el ritmo.

Tocará esperar si algún día a Foster le permiten presentar en dvd/blue ray un director’s cut (edición del director) de Guerra Mundial Z, con su propuesta de cómo debía terminar la historia de un exfuncionario de Naciones Unidas que sacrifica la seguridad de su familia en nombre de salvar a los habitantes de un planeta que no siempre se caracterizan por ser agradecidos.

¿Cuál es la mejor película sobre zombis que han visto? ¿Qué debe tener una buena producción sobre muertos vivientes?

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