Raúl Martínez y Marko Fonseca, líderes del colectivo Los Innato (Costa Rica), vinieron a Panamá hace un par de años para dictar clases de danza contemporánea en la compañía istmeña Gramo Danse.
“Su estilo contemporáneo, y a la vez acrobático, complementa muy bien el trabajo que realizamos en Xielo. Llevamos cerca de un año en conversaciones para realizar la creación coreográfica La Nacional, dirigida por Los Innato”, recuerda la bailarina istmeña Katherine Bucktron Olle sobre esta puesta en escena que será presentada hoy sábado 27 de agosto, a las 8:00 p.m., en Xielo, sede de la fundación Gramo Danse.
De la mano de esta colaboración artística, plantea Bucktron Olle, “queremos brindarle la oportunidad a bailarines profesionales locales a desarrollar sus conocimientos, elevar su nivel de preparación y conocer otra calidad de movimiento contemporáneo. También es nuestro deseo añadir una pieza coreográfica al repertorio de la compañía Gramo Danse y poder llevar la misma a festivales nacionales e internacionales”.
Bucktron Olle, directora ejecutiva de la fundación Gramo Danse, comenta que La Nacional es una pieza de danza contemporánea que explora los miedos, sueños y vergüenzas del ser humano.
Katherine Bucktron Olle
Directora ejecutiva de la fundación Gramo Danse.
Se trata de un montaje en el que participan cinco bailarines. Sara Martín (España), Andrea González (Panamá) y David Sessarego (Argentina) forman parte de Gramo Danse, mientras que Carolina Figueiredo (Brasil) es bailarina independiente y reside en Panamá.
Todos ellos interpretan la obra en mención junto a Raúl Martínez (El Salvador), quien forma parte del colectivo Los Innato y es el codirector de La Nacional.
La sensibilidad y el paso del tiempo
La puesta en escena de danza contemporánea La Nacional surge del trabajo con los intérpretes que la hacen posible: Andrea González, Sara Martín, David Sessarego, Carolina Figueiredo y Raúl Martínez.
Sobre el título de la pieza, de alguna forma, La Nacional, en palabras del bailarín salvadoreño Raúl Martínez, su co-director, manifiesta que “representa para nosotros un espacio determinado donde se desarrollan encuentros entre los intérpretes”.
Es, además, “un juego de palabras que puede generar una expectativa en el público porque, sin importar las cinco diferentes nacionalidades representadas en el elenco, abordamos temas comunes a la humanidad como un solo colectivo”, agrega Martínez.
Proceso
Para lo que verá el público hoy sábado se ha trabajado “5 horas diarias, incluyendo los fines de semana, por un período de dos semanas. Ha sido un proceso rápido e intenso. Logramos sacar lo ‘innato’ en cada uno de los miembros del elenco”, adelanta Martínez.
Raúl Martínez, miembro del colectivo Los Innato y co-director de La Nacional, define a esta pieza como una “propuesta física que se trabaja a nivel espacial en los diversos planos del movimiento, buscando llevar a los intérpretes a lugares de riesgo –no sólo los físicos- sino también a nivel interpretativo”.
Con cada paso y con cada movimiento presente en La Nacional se intenta, continúa Martínez, “retar a los bailarines a explorar un lenguaje diferente al que ellos conocen, ampliando así su propio vocabulario escénico”.
Vulnerabilidad
Por otro lado, indica Raúl Martínez, en La Nacional “se aborda la vulnerabilidad como un concepto o un punto de partida de la propuesta, exponiendo de esta forma una parte más humana de los bailarines”.
En La Nacional se explora, de acuerdo a Raúl Martínez, la vulnerabilidad del ser humano porque “estamos constantemente ante la fragilidad de la vida misma, aunque tenemos la fuerza suficiente para sobrellevar lo que se nos presente en el camino”.
“Es una dualidad en la que nos encontramos permanentemente, donde podemos vivir por muchos años o perder la vida en dos segundos”, anota Martínez, quien junto a Marko Fonseca se reparte la dirección de La Nacional y cabe resaltar que los dos son egresados del Conservatorio el Barco de danza contemporánea, una red de formación y contacto para la danza que fue fundada por Jimmy Ortiz en la ciudad de San José, en Costa Rica.
El espacio compartido entre los bailarines, de acuerdo con el artista, “se transforma en el escenario, el cual les permite hacer realidad los sentimientos, dejando máscaras o apariencias atrás. El juego, de cada uno, con su intimidad personal, es la base de la creación escénica”.
En La Nacional se habla de la apertura de las emociones más profundas, de aquella “sensibilidad que podemos perder con el pasar del tiempo, cayendo en la indiferencia que se genera en el día a día, ignorando los instantes mágicos que nos hacen ‘ser’ humanos”, indica Martínez.
La Nacional se presentará hoy sábado en Xielo, que está ubicada en la Calle Z y 61 y media, en Parque Lefevre, frente a la entrada de Costa del Este.
