El Director General La Caja de Seguro Social, Dr. Enrique Lau Cortés, insiste en continuar con la injustificada licitación para el “Suministro, Instalación, Puesta en marcha, Mantenimiento y Acompañamiento de Sistemas para la Generación de Oxígeno Médico en Sitio; en las instalaciones de Salud de la Caja de Seguro Social”, sin haber presentado estudio o documento alguno que respalde la decisión de gastar de los fondos de esa institución más de CIEN MILLONES DE DÓLARES (US$ 100,000,000.00), para la compra de productoras de oxígeno a partir del método de concentración del aire, es decir, estas máquinas toman del aire que se encuentra en el ambiente y lo separa por medio de un proceso denominado absorción por oscilación de presión, mejor conocido por PSA, de otros gases se encuentran en el aire. Estas máquinas comprimen el aire haciéndolo pasar por un filtro separador, llamado tamiz molecular, este proceso NO garantiza que se obtenga una pureza estable de 99%, pureza que exige nuestra legislación para considerarlo como OXIGENO MEDICINAL, también así lo exige la FDA, Food and Drug Administration (Administración de Drogas y Alimentos), esta es la pureza que debe tener el oxígeno para soporte de vida, menos de eso no es utilizable para soporte de vida, sino para terapia respiratoria. En la actualidad las empresas que suplen el oxígeno medicinal a todos los hospitales en Panamá entregan un oxígeno que con ese porcentaje de 99.5% de pureza, lo que es superior al exigido por ley, ahora bien, porque el Director del Seguro, quiere gastar CIEN MILLONES DE DÓLARES US$ 100,00,00.00), para producir oxígeno de menor calidad para la salud de los panameños.
Recuerden que, las plantas que quiere implementar el Director, producen el oxígeno tomando el aire del ambiente que las rodea, si esto es así y analizamos el lugar donde las desean construir y le sumamos que no producen oxigeno de calidad 99% si no que inferior, los pacientes que reciban este oxigeno estarán recibiendo oxígeno con mayor impureza que el que están recibiendo hoy todos los hospitales incluido la Caja de Seguro Social, eso se traduce a tener personas con problemas de salud debido a la aspiración de oxígeno no medicinal. Por ejemplo dentro de los hospitales donde se pretende construir dichas plantas se encuentran el Complejo Hospitalario Arnulfo Arias Madrid y el hospital de la Ciudad Hospitalaria; el primero se encuentra en el corazón de la ciudad el cual es atravesado por la arteria vehicular más concurrida como lo es la Vía Transístmica en la que se emiten cantidades altas de gases de los vehículos que circulan en estas instalaciones, sumado a que en ese ambiente siempre redunda bacterias nosocomiales que florecen en las vetustas instalaciones de este hospital, ahora por otro lado la Ciudad Hospitalaria, donde también se pretende instalar estos equipos, esta se encuentra a 1.8 km del vertedero llamado Cerro Patacón. Es del conocimiento público que el mismo que todos los años se incendia y emana enormes cantidades de gases tóxicos, que enferman a niños, adultos y ancianos.
Estas plantas no producirán oxígeno de calidad 99%, por lo que los pacientes del Seguro Social, estarán respirando como lo mencionamos oxígeno contaminado y será así porque en la licitación no se exige a los proponentes presenten certificaciones sobre la pureza que se pueda captar en el ambiente donde se encuentren las plantas, esta es una licitación que da la apariencia que su objetivo para nada es la salud de los asegurados y es que como se ha dicho, el Director Lau Cortes, se ha negado rotundamente a entregar el supuesto estudio de factibilidad que respalda esa licitación, por tal razón en el despacho del Magistrado Cedalice, se encuentra un Habeas Data, a la espera de ser resuelto, que de ser concedido, obliga al Dr. Lau, a entregar dicho documento que ni siquiera la Junta Directiva de la Caja de Seguro, conoce. ¿Qué puede uno pensar de esto?
Otro aspecto que se ha ocultado lo es, el hecho de que al gasto de los más de CIEN MILLONES DE DÓLARES (US$ 100,000,000.00) de la compra de las plantas, hay que sumar gastos de energía eléctrica, contratación de personal, de profesionales, salarios, vacaciones, prestaciones, que oscila en otros CIEN MILLONES DE DÓLARES (US$100.000.000.00) más, por lo que para nada esta invención representa ahorro para la Caja de Seguro.
Recordemos que, en pandemia, el gobierno de los Estado Unidos, donó a Panamá, osea regaló, de las que hoy el Dr. Lau, quiere comprar y no ha instalado tan solo una, para poder decirle a la población con pruebas que efectivamente vale la pena gastar ese dinero, ¿por qué entonces gastar dinero en comprar, en lugar de probar con las regaladas?.




El MINSA, autoridad que rige el tema de salud en Panamá, mediante Decreto Ejecutivo No.139 del 5 de diciembre de 2022, estableció la reglamentación y guía para la fabricación de gases medicinales y los parámetros que deben cumplir todos los que fabriquen o distribuyan gases para uso medicinal en la República de Panamá, parámetros que no cumplen las plantas que pretenden instalar la Caja de Seguro Social.
Por su parte el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) a través del Reglamento Técnico COPANIT-DGNTI-15-77-99, establece que la pureza mínima para el oxígeno medicinal es de 99.0%, además tenemos que tomar en cuenta que el artículo 17 de la Constitución Política de Panamá, señala que “Las autoridades de la República están instituidas para proteger la vida de nacionales y extranjeros, cumplir y hacer cumplir la Constitución y la ley, al instalar plantas de oxígeno que no cumplan con los requisitos de ley, el Dr. Lau estaría violentando la ley con ese acto por tanto debería ser nulo. En el caso de violentar leyes que buscan proteger la vida de las personas estaría incurriendo un delito, estas leyes creadas para establecer parámetros para los medicamentos tal como lo es el oxígeno de 99%, son medidas sanitarias amparadas con convenios internacionales que buscan establecer procedimientos que garantizan la salud, calidad y la seguridad de las personas.
Si la Caja de Seguro Social o, mejor dicho, La Junta Directiva y su Director General insisten en poner en riesgo la vida de los asegurados deberían establecer quién sería el responsable de lo que ocurra cuando esto no funcione y quede evidenciado que en lugar de ganar los asegurados no solo perdieron más de cien millones de dólares sino que hubo personas contaminadas o pero por el consumo de oxígeno de menor calidad que el exigido para el soporte de vida.
En la homologación realizada el día 15 de marzo del 2023, se consultó sobre el objeto del contrato, quedó por sentado que el objeto real del contrato es compra de equipos, de igual manera uno de los oferentes consultó sobre la responsabilidad que ahora tendrán los Directores Médicos por la calidad y suministro de oxígeno, en caso de existir fallas en los equipos de generación de oxígeno. A esto respondieron que el único responsable es el oferente que vende el equipo; esta respuesta es completamente irresponsable a todas luces, toda vez que endilga responsabilidad a alguien que vende un equipo solamente y todos sabemos que la responsabilidad se transfiere al momento que se transfiere la propiedad, esto me recuerda el Dietilenglicol, donde fueron panameños los que murieron y ningún extranjero pago por el delito cometido y mucho menos los funcionarios irresponsables de la CSS que permitieron esa masacre.
Es importante dejar sentado que se aplaude la posibilidad de producir ahorros en la gestión de la CSS, sin embargo, estamos a favor de que la misma sea real, debidamente justificada, pero no a expensas de lo que la mesa técnica llamó “un emprendimiento”, tal cual quedó grabado en los audios de la homologación del pasado 15 de marzo, donde participaron más de 10 empresa, que más de entender el proyecto quedaron con más dudas y es que la denominada mesa técnica no supo responder muchas de las interrogantes e incertidumbres que envuelve la citada licitación, cuyo objeto real es la venta de equipos y NO la ser autónoma o autosuficiente en el abastecimiento de OXÍGENO grado MEDICINAL para TODAS las Unidades Ejecutoras de la CSS.
¿El por qué les afirmo esto? En la precitada homologación, pero esta vez el pasado día 17 de marzo, uno de los proponentes preguntó sobre si dentro del proyecto estaba considerado llenar cilindros para entregárselo a los pacientes ambulatorios que utilizan actualmente oxigeno medico en sus casas y como se haría con las Unidades Ejecutoras que no estaba consideradas dentro de la lista de las 16 instalaciones publicados en el pliego. Con la respuesta quedó CLARO y EVIDENTE, que no va a existir tal autonomía, NO se van a dejar de comprar a los actuales proveedores, es decir NO ES CIERTO lo que le vendieron a la Junta Directiva, diciéndoles que la CSS produciría su propio oxígeno y se ahorraría 7 millones de dólares por año, lo que no está justificado en documento presentado al público, como vemos el lugar de producir “ahorro para la CSS” vamos a terminar pagando más por un oxígeno de menor calidad y además comprando a las mismas empresas que hoy se le compra.
Nada ha presentado el Dr. Lau, que desmienta lo que con sentido lógico y por falta de transparencia cualquiera persona concluye, esta licitación trae consigo suspicacia cuando se le suma todas las demás licitaciones que adelanta el Dr. Lau en la Caja del Seguro todas de millonarias cifras sin documento alguno que respalde esos millonarios gastos. Ya es crónica de una muerte anunciada los proyectos creados en la Caja de Seguro, no hay antecedente alguno de buena administración todo lo contrario, pero esta vez, está en juego vidas humanas como ocurrió con el Dietilenglicol. Por lo visto, no hay sustento para eliminar el uso o consumo del oxígeno de más de 99% de pureza que entregan las empresas de la plaza a los hospitales y clínicas en Panamá, a menos que la intención sea otra.
Una pregunta lógica que surge es, por qué los hospitales y clínicas privadas, no instalan estas plantas en sus hospitales, si en verdad se ahorra tanto dinero como lo asegura de palabra la Caja de Seguro.
En Panamá, a la fecha existen tres (3) proveedores del medicamento oxígeno, razón por la cual NUNCA ha hecho falta este vital medicamento, inteligente sería que la CSS planificara con el fin de conseguir mejores beneficios, gestionará el presupuesto para lograr una licitación de precio único, por ejemplo, por cinco (5) años con un precio de referencia, que garantice ahorros inmediatos, procurando con esto la libre competencia en igualdad de condiciones pero en apego a la normativa sanitaria y de seguridad vigentes, sin tener la necesidad del gasto innecesario de 101 millones de Balboas cuando existen carencia en los programas de invalidez, vejez y muerte; en el suministro de medicamentos sensitivo para la hipertensión, pacientes renales crónicos y de artritis entre muchos otros, sería una buena solución.
Finalmente, queremos llamar la atención del señor Presidente, este tema de la salud pública que le corresponde al Gobierno, para que revise con detenimiento este proyecto que da señales de cualquier cosa menos de ahorro para la Caja de Seguro Social con el agravante que traerá daños colaterales para la salud de las personas.
Victor M. Caicedo.
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