Panamá atraviesa un momento clave como centro regional de negocios. En un entorno internacional que ha llevado a muchas empresas a reevaluar dónde operar, el país destaca por su estabilidad, previsibilidad y capacidad de crecimiento; factores que lo posicionan como una opción cada vez más relevante para compañías que buscan expandirse sobre una base sólida. En este contexto se inserta IFZA (International Free Zone Authority, por sus siglas en inglés), una zona franca que atrae empresas de servicios profesionales, tecnología, fintech, marketing y MIPYMEs.

La llegada de actores globales como IFZA responde a esta evolución, respaldada por condiciones concretas como la conectividad, la estabilidad y una proyección clara hacia mercados internacionales.
El Aeropuerto Internacional de Tocumen conecta a Panamá con más de 90 destinos; y, a su vez, el país mantiene una ventaja marítima regional relevante, dos elementos que consolidan su posicionamiento logístico. A esto se suma el crecimiento sostenido de la inversión extranjera y la presencia de multinacionales que ya operan desde el país.
Panamá ofrece hoy condiciones determinantes para la inversión: acceso a mercados, estabilidad y un entorno estructurado para hacer negocios. En este escenario, IFZA actúa como un facilitador que permite transformar el interés en operaciones concretas.

El gerente general de IFZA Panamá, Markus Raiser explica que “Panamá representa una plataforma para conectar empresas con mercados globales. Muchas empresas hoy buscan estabilidad para crecer, y Panamá les da ese punto de partida”.
Con base en Dubái, IFZA ha construido una trayectoria consolidada, tras incorporar más de 60 mil empresas a nivel global. Su llegada a Panamá responde a la solidez del país en atracción de inversión extranjera y a una economía que ha demostrado capacidad de adaptación.
A través de procesos estructurados y acompañamiento legal y operativo, IFZA agiliza la entrada al mercado, guiando el proceso de establecimiento de compañías internacionales para que comiencen a operar en menor tiempo. Su modelo basado en zona franca aporta legitimidad, substancia económica, y ventajas fiscales posicionándola como una de las opciones más confiables, que a su vez facilita la interacción con bancos, socios y otros aliados.

El contexto internacional también impulsa estas decisiones. Cada vez más empresas ajustan su presencia global en busca de ubicaciones que ofrezcan acceso, estabilidad y oportunidades de crecimiento. Panamá forma parte de ese mapa, e IFZA canaliza ese interés hacia proyectos concretos.
Raiser añade que “la clave del desarrollo está en la colaboración. Cuando sector público y privado trabajan alineados, es cuando realmente se generan resultados. Panamá es un lugar donde ese tipo de articulación debe mantenerse para facilitar el crecimiento económico del país”.
Panamá continúa consolidando su posicionamiento en la región. La llegada de actores como IFZA contribuye a estructurar ese crecimiento y facilita que más empresas se establezcan, operen y se expandan desde el país.
