A partir de enero de 2023, 136 países y jurisdicciones que se acogieron al acuerdo presentado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en el Foro Global, para establecer una reforma tributaria internacional, deberán comenzar a aplicarlo desde esa fecha.
Panamá fue uno de los países que aceptó este acuerdo, por lo que deberá plantear en muy corto plazo una hoja de ruta para cumplir con este compromiso.
La OCDE asegura que la reforma tributaria internacional garantizará (1) que los gigantes tecnológicos paguen impuesto sobre la renta en los mercados en que operan y (2) que las empresas multinacionales paguen una tasa mínima impositiva del 15%. La primera iniciativa reasignara más de 125 mil millones de dólares de beneficios o utilidades anualmente, que provienen de las 100 mayores y más rentables trasnacionales tecnológicas y servicios de consumo, a países de todo el mundo y la segunda iniciativa generaría unos 150 mil millones de recaudación adicional.
Igualmente, el organismo señala que este acuerdo garantiza que las empresas multinacionales paguen la parte equitativa de impuestos que les corresponde, independientemente de dónde tengan sus actividades y generen sus beneficios.
Pero la tasa mínima impositiva no se aplicará a todas las multinacionales, sino a aquellas empresas con ingresos brutos de más de 750 millones de euros (869 millones de dólares), a nivel consolidado, con excepción de las que se dedican a actividades extractivas, las del sector financiero, o la industria naviera de transporte internacional.
En este contexto, a Panamá le queda un año para debatir y analizar el tema con todos los actores involucrados, para determinar su aplicación y aprobar los cambios legislativos antes de finales de 2022.
Rafael Rivera, socio director de la firma BDO, señala que al Panamá participar en el foro y dar un voto favorable al acuerdo, espera que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) debata y establezca una hoja de ruta al respecto en el corto plazo.
Sobre cuáles serían los cambios que debería hacer el país para cumplir con este acuerdo, el especialista en tributación y fiscalidad internacional de BDO, asegura que no hay una receta mágica sobre lo que Panamá tiene que hacer; pero opina que se debe generar un debate responsable de qué es lo más conveniente para que Panamá siga manteniendo su competitiva regional y mundial.
La visión personal y profesional de Rafael Rivera es que la decisión que tome el país debe ser cónsona, con la necesidad de ingresos fiscales que tiene Panamá y mantener su atractivo como plaza atractiva para la inversión extranjera directa.
Como nación Panamá debe analizar cómo lo va a aplicar, qué leyes debe aprobar para su puesta en vigencia y estimar cuánto recaudará con estas nuevas medidas que forman parte del compromiso global.
Rivera considera que “si Panamá decide aprobar una legislación donde efectivamente solo se va a exigir esta tasa mínima impositiva a aquellas subsidiarias de multinacionales que facturan más de 750 millones de euros anuales; ya debería tener un análisis de cuánto es la recaudación adicional que generaría esa medida versus si lo adopta de manera general para todas las multinacionales o si establece distintos rangos de tarifas impositivas”.
Sin embargo, aunque Panamá aún no ha definido su ruta, BDO en Panamá miembro de BDO International, organización global líder de servicios de auditoría, impuestos, legal, asesoría y servicios de negocios & outsourcing, ya está haciendo una revisión integral de la propuesta o documentos técnicos publicados por la OCDE.
La organización de BDO International tiene profesionales en los 167 países donde opera que siguen de cerca el desarrollo del acuerdo tanto en la OCDE, así como en cada jurisdicción que lo aprobó.
“Estamos compartiendo información e intercambiando opiniones, dentro de nuestra propia red de especialistas en impuestos. Tenemos las herramientas que nos permiten reaccionar o dar recomendaciones a nuestros clientes, que son multinacionales”, asevera Rivera.
El equipo de especialistas en impuestos de BDO en Panamá tiene trayectoria en tributación internacional, apoyando a multinacionales en aspectos tanto de precios de transferencia, aplicación de convenios para evitar la doble tributación, o el impuesto mínimo global.
Pero ¿cómo deben prepararse las multinacionales para la puesta en vigencia de este acuerdo con la OCDE?
El experto de BDO en Panamá considera que en este entorno, las multinacionales de países como Estados Unidos, Alemania o Francia, ya tienen su hoja de ruta más clara para la adopción de este impuesto mínimo global.
“Es posible que algunas multinacionales sean sujeto a las reglas que pongan sus países sede o casa matriz sobre cómo se va a cobrar ese 15%. Podrás pagar 0% de tasa impositiva en Panamá, pero esos mismos ingresos que están en esa subsidiaria panameña deberán pagar 15% en su casa matriz, ya sea que la tenga en Alemania, Francia o Estados Unidos”, explica.
Sin embargo, el debate sobre las medidas que aplicarían a las multinacionales de Latinoamérica, por ejemplo, es algo que aún está por discutirse por parte de los gobiernos de esos países.
La OCDE no solo espera el compromiso de los países a adoptar el acuerdo, sino la fecha efectiva de su aplicación. De no cumplirse, el organismo podría aplicar ciertas medidas a aquellas naciones que se van quedando rezagadas.
Para la OCDE el cumplimiento de este compromiso permitirá que los contribuyentes y las administraciones tributarias, también se beneficien con una mayor estabilidad del sistema fiscal internacional y una mayor seguridad jurídica en materia tributaria.
