Geopolítica marca la nueva era de los ‘family office’

Geopolítica marca la nueva era de los ‘family office’
Fotografía por Kyle Vollaers

El mundo cambió y así lo refleja el comportamiento de la inflación y el aumento de las tasas de interés, lo que supone nuevos desafíos para los family offices en una era demarcada por la geopolítica.

Es en este contexto que estas organizaciones anticipan ajustes clave en la asignación de los activos, luego de varios lustros determinados por tasas de interés nominales bajas o negativas y la amplia liquidez que siguió a la crisis financiera mundial, señala el informe Global Family Office elaborado por UBS de manera independiente y presentado en Panamá a través del diario La Prensa.

El reporte resulta de consultas formuladas a 230 family offices gestoras de patrimonios unifamiliares. Son organizaciones que manejan activos por el orden de 500.000 millones de dólares. Es decir, siete mil millones más de lo reseñado en el informe del año pasado. En promedio, cada firma gestiona más de dos mil millones de dólares.

Destaca el reporte que “como reflejo del tenso entorno internacional, la geopolítica es ahora la principal inquietud de las oficinas familiares”.

“Estas organizaciones perciben estar en un momento de muchos cambios en lo económico y en lo geopolítico, lo cual amerita un reacomodo en el posicionamiento de inversión estratégica”, valoró por videollamada Alejo Czerwonko, el Director de Inversiones de Mercados Emergentes Américas de UBS.

Geopolítica marca la nueva era de los ‘family office’
Alejo Czerwonko, Director de Inversiones de Mercados Emergentes Américas de UBS.

Tales organizaciones están contemplando en sus portafolios un enfoque de más renta fija, y hacer más inversiones en activos financieros por fuera de los Estados Unidos, como por ejemplo en mercados de países emergentes, detalla Czerwonko.

Al agregar exposición a renta fija, sobre todo aquella de mayor calidad y de relativa corta duración o vencimiento, las inversiones de una family office buscan protegerse de contingencias de diversa índole, entre ellas los movimientos de las tasas de interés, las decisiones de la FED o del Banco Central Europeo y los eventos geopolíticos.

Las organizaciones objeto del reporte añaden la exposición a mercados accionarios de países emergentes, en la medida en que perciben una probable debilidad del dólar en los próximos años, profundiza Czerwonko. De tal manera que ellas tienen un mayor interés por activos financieros “alternativos”, como los fondos de cobertura, y están planeando diversificar aun más sus asignaciones en el mercado privado.

En los mercados de países emergentes de Asia sobresale China, que dio por terminada la pandemia y abrió sus fronteras. Le siguen Corea, Taiwán e India.

En el actual entorno del sector financiero, Latinoamérica debe adaptarse a esta realidad. Es un subcontinente con la ventaja de la posición geográfica y la independencia de tomar partido de cualquier índole respecto de Estados Unidos, Europa o Asia.

Prueba de este reajuste comercial concerniente a Latinoamérica aparece en el documento remitido a los 27 ministros de los países miembros de la Unión Europea, publicado en agosto de 2022 por el Servicio Europeo de Acción Exterior, el cual destaca que “China es el primero o segundo socio comercial más importante de los países de Latinoamérica y del Caribe, desplazando a la UE y superando a Estados Unidos en muchos países”.

Panamá tiene todavía una mejor posición geográfica en comparación con sus vecinos, y goza de paz y de estabilidad política y económica. Es un país que favorece la constitución y gestión de family offices, como en efecto ha venido sucediendo desde hace más de un año, según fuentes del mercado.

Más allá de invertir

El reporte de UBS describe la necesaria profesionalización de los servicios que presta un family offices, más allá de la función esencial de hacer inversiones y respaldar el traspaso generacional de la riqueza en una familia.

“Esto tiene que ver con optimizar la administración del patrimonio familiar, y por lo tanto ayudar a la familia a maximizar sus objetivos financieros particulares”, precisa el vocero de UBS para este reportaje.

La profesionalización busca entonces la transferencia de patrimonio de una generación a otra, “con sus consecuencias financieras, legales e impositivas”, y asimismo tiene otros objetivos importantes aledaños, como es el caso de lograr un cometido de filantropía o el de establecer un manejo bajo la óptica del Lifestyle Services.

Este último término empleado por el reporte alude a una gestión sofisticada de un patrimonio familiar, ejemplificada en la adquisición de una obra de arte, la celebración de una boda, la programación de un viaje... Son proyectos que muchas veces involucran a toda la familia o a varios de sus integrantes, y que están colmados de requisitos que exigen una atención absoluta.

El reporte destaca que la profesionalización de family offices exige un conocimiento mayor de la ciberseguridad, pues muchas de estas corporaciones no alcanzan la gestión de los riesgos respectivos. “Aproximadamente la mitad tiene controles especializados de ciberseguridad, pero más de un tercio ha sido objeto de ciberataques”, aseguran las fuentes consultadas por UBS para hacer su reporte.

El estudio de family offices de UBS es el más grande de su tipo en el mundo, al retratar el comportamiento de estas unidades de gestión patrimonial. El de este año es el cuarto consecutivo elaborado íntegramente por este banco global, el cual considera importante “describir cómo se comportan los family offices porque son jugadores cada vez más importantes en el sistema financiero internacional. Son uno de nuestros principales clientes”, refiere Czerwonko.

El creador del reporte es un banco segmentado en las tres divisiones de Wealth Management o banca privada, de Investment Banking o banca de inversión y de Asset Management o manejo de activos institucionales.

“UBS es primordialmente un wealth manager que tiende a tener como clientes a familias de alto poder adquisitivo, y que incluso se especializa en ultra high net worth o familias de muy alto patrimonio”, comenta el vocero, que destaca además que los family offices se apoyan en el banco para comprar y vender activos financieros; para aprovechar su capital intelectual en la confección de portafolios de inversión; y para gestionar servicios aledaños, como sucede con el interés creciente en la filantropía.