Es tradición establecida que el cuarto jueves de noviembre se celebra el “Día de Acción de Gracias” –más importante para los estadounidenses que la Navidad o la independencia–, también conocido como Thanks- giving o “Día del Pavo”.
No obstante, sobre la fecha representativa, hay muchas conjeturas respecto a cuándo fue la primera cena de acción de gracias estadounidense.
Tradicionalmente se dice que fue en 1621, en la plantación de Plymouth, donde estaba la Roca de Plymouth, sitio de desembarque de los primeros peregrinos que llegaron en el Mayflower, y cuyos descendientes son hoy los ne plus ultra de la “rabiblanquería” de Estados Unidos.
Pero hay varias otras que la preceden:
1619, diciembre 4. Treinta y ocho colonos ingleses arriban al litoral norte del río James, donde celebran su cenita a unos 30 kilómetros del primer asentamiento de Virginia, Jamestown, establecido en 1614.
El código de constitución del grupo de los 38, liderados por el capitán Woodleaf, ordenaba agradecer al Todopoderoso por su salvo arribo a Virginia, con doble tanda: misa y cena.
1565, septiembre 8. La primera cena de Acción de gracias, dentro del territorio que hoy pertenece a Estados Unidos, no obstante, la celebró Pedro Menéndez de Avilés cuando él y 600 españoles llegaron a San Agustín, Florida, con la antedicha doble tanda.
San Agustín, en la Florida, sigue siendo la ciudad más antigua de Estados Unidos.
1492. Cristóbal Colón llegó a San Salvador y posteriormente a Hispaniola, donde aprendió a hacer “pan de cazabe” y a comer perico, erizos, iguana (“una serpiente ... que sabe a pollo”).
El 16 de diciembre, en un banquete ofrecido por un “rey” local, come langostinos con boniato. De su primera carta a los reyes obtenemos sus impresiones y dice que es sabroso el boniato con leche de almendras. (Boniato + almendras = cocina de fusión).Y este año, me uno a quienes dan acción de gracias, pero porque al fin el mundo se libra de la dinastía Bush.
Vea Platillos estelares de una cena
