Los avances en terapia celular invitan a “soñar” y ser “optimistas”, aunque con “precaución”, sobre la posibilidad de detener el envejecimiento, lo que no implica la inmortalidad, según declaró el profesor del Instituto Salk de Estudios Biológicos de Estados Unidos Juan Carlos Izpisúa.
“La mayoría de las enfermedades aparecen cuando somos viejos”, señaló el investigador, quien consideró que la idea de detener el envejecimiento es “difícil de creer”, aunque “poco a poco” empieza a calar entre los científicos como algo viable.
Izpisúa afirma que el envejecimiento es “la enfermedad más importante del ser humano”, puesto que casi el 90% de las enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y el cáncer están relacionadas con él.
En los últimos 10 años se han descubierto genes implicados en ese proceso y cómo su alteración da lugar a una modificación del envejecimiento de esos animales, si bien “todos ellos cuando se trasladan al ser humano dejan mucho que desear”.
