Quién no se ha levantado un día con ánimos de declararle la guerra a la suciedad en el hogar, o dicho en otras palabras, hacer una de esas limpiezas profundas en donde no se deja ni un rincón sin restregar.
Para cumplir con este objetivo, nos armamos de todos los productos de limpieza y desinfectantes que tenemos en casa. Y como si fuéramos químicos expertos empezamos a mezclar los limpiadores pensando que estamos creando un producto mucho más fuerte que arrancará en cuestión de segundos cualquier suciedad, pero no contamos con que este experimento puede provocar la liberación de algún gas contaminante y nocivo para la salud.
Según datos proporcionados por el Departamento de Estadística del Ministerio de Salud, los productos de limpieza son la segunda causa (48.6%) más frecuente de intoxicación en la población adulta después de los medicamentos y las drogas. Pero en la edad pediátrica la tendencia se invierte, siendo los productos de limpieza la principal fuente de este accidente doméstico.
El profesor en química Danilo H. Aparicio, quien ha participado de proyectos de prevención de intoxicación en la Caja de Seguro Social, comenta que la combinación de cloro con otros tipos de desinfectantes como: Ajax, Fabuloso, Pinol, etc. —predilectos por el público— producen un gas irritante llamado cloramina que puede producir náuseas, vómitos, dolor de cabeza, irritación en la garganta o en la piel, quemadura dérmica, en la boca o la nariz.
También puede causar daños al sistema respiratorio y digestivo. "A los que les da un leve mareo o malestar también están intoxicados, pero tal vez no les hizo tanto efecto por el poco tiempo que tuvieron expuestos o por su contextura".
Vea Limpie sin hacerse daño