HALLAZGO. Los océanos tienen el potencial de convertirse en la mayor fuente de biocarburantes en el mundo gracias a las algas, una alternativa interesante para las centrales destinadas a la producción de biocombustibles.
El pronóstico surge de un grupo de investigación inglés de la Universidad de Aberystwyth, que estudió en particular un tipo de alga llamada Laminaria digitata.
Los investigadores lograron demostrar que esta especie es particularmente apta para la elaboración de biocarburantes.