Las variedades de semillas con las que el Centro de Enseñanza e Investigaciones Agropecuarias de Tocumen (Ceiat) cuenta son bastante aceptadas porque se pueden trabajar fácilmente, según dice la representante del programa de maíz, Ana Rodríguez, quien añade que el programa que dirige ha tenido buenos frutos en comunidades con carencias en Darién, Coclé, Herrera y Los Santos.
Los expertos del Ceiat coinciden en que sus esfuerzos como institución van dirigidos "a quien menos posibilidades tiene de financiarse su producción".
En general, ofrecen nuevas formas de producir alimentos para contribuir con el desarrollo sostenible. Por 60 centavos, el agricultor puede adquirir una libra de estas semillas, un costo mucho menor que las que comúnmente se venden en establecimientos comerciales. Rodríguez agrega que para que estos productos sean fructíferos es necesario un buen mantenimiento.
Ante el alza de la urea, utilizada para el abono, el centro ha rescatado el uso de los llamados "abonos verdes" o el uso de plantas para la fertilización de los suelos. Para ello, explica Rodríguez que ha comenzado a multiplicar semillas de estas plantas nutritivas y ambientalmente amigables (variedades leguminosas llamada mucuna y canavalia) que igualmente se venden solo por 40 centavos la libra.
Como proyecto a corto plazo, la institución añade tener como meta la liberación de una variedad de grano de arroz que se validará en diferentes puntos del país.
