Los tacones son una prenda de vestir casi imprescindible para la mujer de hoy. Pero como “ser bella cuesta”, usarlos también conlleva peligros.
Un estudio publicado en marzo de este año por la Universidad de Verona, en Italia, reveló que usar zapatos de tacón alto (de tres pulgadas o menos) tonifica y fortalece los músculos de la pelvis, lo que ayuda a reducir la incontinencia relacionada con el estrés y mejora las relaciones íntimas.
Los ortopedas locales, sin embargo, refutan los resultados de los especialistas italianos.
Según el ortopeda especialista en pie José Elías Vergara, los tacones altos pueden ocasionar deformidades. Él explica que, entre más alto sea el tacón, más riesgos tiene de ocasionar problemas, entre ellos la flacidez del tendón de Aquiles.
Vergara añade, además, que todas las personas tienen un centro de gravedad, de acuerdo a la estatura, y cuando se incrementa la altura normal de la persona más de 90 grados se le cambia la fisiología del cuerpo, lo que le ocasiona daños.
Para el también ortopeda especialista en pie Jaime Alemán, el zapato alto “es totalmente antifisiológico: va en contra de la mecánica y funcionamiento del pie”.
Entre más se levanta el talón, más se sobrecarga la parte anterior del pie causando deformidades y dolencias como metatarsalgias (dolor en la parte anterior del pie), neuritis, juanetes y dedos de martillo, explica.
Alemán afirma que “muchas mujeres usan estos zapatos por años y como no sienten dolor, creen que jamás les pasará nada. Sin embargo, los efectos empiezan a salir después de los 35 ó 40 años”.
Ambos expertos coinciden en que “los zapatos altos, aunque están de moda, no son buenos para la salud del pie”.
Según dicen, el tacón no debe sobrepasar la pulgada y medio de alto. Además, el zapato debe tener la punta ancha, para que los dedos puedan moverse libremente dentro.
Tanto Vergara comoAlemán recomiendan usar los tacones el menor tiempo posible..
