PROCESO. Jorge Luis Borges dejó en la Biblioteca Nacional de Argentina cientos de libros con anotaciones propias, para regocijo de expertos literarios que se proponen escudriñarlas.
“Los libros congregados por un hombre constituyen también un aspecto de su obra y el mapa y espejo de su personalidad”, había dicho este conocido argentino. Con el fin de arrojar una nueva luz sobre su obra y su proceso creativo, los investigadores Laura Rosato y Germán Álvarez trabajaron cinco años para rescatar la huella que dejó Borges en cerca de un millar de publicaciones de la Biblioteca Nacional, que el escritor dirigió durante casi dos décadas.
eFE. BUENOS AIRES, ARGENTINA