No necesitaron ningún recurso teatral ni complicadas superproducciones para cumplir su cometido. Anthrax subió al escenario de una atestada sala de conciertos de Nueva Jersey (Estados Unidos) en junio de este año para sacudir sus cimientos.
Frank Bello (bajo), Scott Ian (guitarra), Daniel Spitz (guitarra), Joey Belladona (voz), Charlie Benante (batería), la alineación original (1985-1992) de esta banda de trash metal de Nueva York decidió que era momento de volver. Esta reunión, capturada en el DVD Alive 2 que salió al mercado recientemente, no fue casualidad.
De hecho los miembros de la banda, en especial Scott Ian, pensaron que era mejor reunir a la alineación original antes de que alguno de ellos muriera. Ese temor fue generado por la muerte del guitarrista de Pantera y Damageplan, "Dimebag" Darrell Abott (amigo de Ian) quien fue abaleado en el escenario de un bar en Columbus, Ohio, en diciembre del año pasado.
Vemos a Anthrax en pleno 2005, rejuvenecido después de 20 años de carrera. Charlie Benante consigue pases imposibles con la batería al mismo tiempo que mantiene su ritmo de helicóptero en el doble bombo. El sonido es impresionante.
A Dan Spitz se le ve fortachón, con una imagen moderna más al estilo de Jane’s Addiction, pero su trabajo en el escenario es impecable y se acopla perfectamente con la banda que parece no haberse separado nunca. Se les notan las ganas que tenían de interpretar juntos grandes temas como Caught in a Mosh o Indians en cuya ejecución se muestra en el DVD la reacción del público que se hunde en un desenfrenado slam en círculos, lleno de patadas y empujones.
Este trabajo supera en ejecución, presencia y sonido al anterior concierto plasmado en el DVD: Music of Mass Destruction. Aquí Frank Bello da una clase de bajo metálico para ávidos aprendices. Rastrilla las pesadas cuerdas como un poseso y no puede quedarse quieto en un escenario que recorre de un lado al otro.
Belladona regresa enérgico con su inconfundible estilo ochentero. Scott Ian, con una barba de chivo pintada de rojo –muy al estilo de su amigo Dimebag– y pantalones cortos, dirige esta orquesta infernal. Es memorable verlo castigar a la guitarra en la última canción en donde el grupo termina de pavimentar su poderío con la conveniente I am the law (Yo soy la ley), recordándoles al resto quién es el que manda.

