LECHUGA. Es un ingrediente de nuestra alimentación por antonomasia, y su sabor fresco combina con casi todos los ingredientes de nuestras ensaladas. Los tipos de lechuga más conocidos son: iceberg, hoja redonda y crujiente que forma un cogollo compacto; "hoja rizada" (hojas sueltas o separadas); "romana (hojas alargadas, con bordes enteros y nervio central muy ancho). Está también la "minirromana", de calibre más reducido, ideal para una ensalada familiar, "tallo" (también llamada lechuga espárrago) con hojas cuyo sabor no es aconsejable. "Simpson" - roble de semilla negra, de color más oscuro. Para su conservación hay que evitar almacenar lechugas junto con manzanas, peras o plátanos (estas frutas sacan gas etileno natural para la maduración, que hará que se pudra más rápidamente). La lechuga debe preparase momentos antes de servir y empezar a lavarla muy bien con agua fría. Las hojas un poco marchitas se recobrarán sumergiéndolas en agua fría con hielo por algunos minutos. No corte ni aderece la lechuga mucho antes de servirla, pues aparte de deteriorar la vitamina C, pierde su aspecto y sabor crujiente rápidamente.
La lechuga no es apta para su preservación en el congelador, envasada o seca. Para su óptimo valor nutritivo, la lechuga se debe comer cuando esté fresca y con su sabor crujiente. A casi todas nuestras ensaladas les iría bien la lechuga, ya sea como uno de los ingredientes principales o complementario o de adorno. El sabor fresco de las lechugas se puede complementar con hierbas frescas o secas.
TOMATE. Puede consumirse crudo, frito, cocido, en salsa, en zumo o en un gazpacho; es un alimento nutritivo y refrescante que, por su sabor y bajo precio, forma parte de la dieta de muchos. Se puede hacer con él infinitos platos, es un ingrediente básico en las ensaladas y cocinado permite mejorar el sabor de las pastas, los pescados y el arroz.
ALBAHACA. Es una de las plantas aromáticas más preciosas en la cocina; es considerada insustituible por un gourmet. Tiene un gusto dulce. De la albahaca se usan solo las hojas, sean frescas o secas. Las frescas se usan enteras o picadas fino. Su sabor fresco es ideal para la preparación de platos a base de huevos, como las tortillas, es excelente para los pescados, en particular para el salmón y la langosta.