Los cólicos o la contracción dolorosa en los intestinos de los lactantes o recién nacidos, se pueden identificar cuando el bebé llora sin ninguna explicación durante los primeros cuatro meses de vida, explica Miguel Bambú, neonatólogo. “Esto por lo general ocurre por inmadurez gastrointestinal a esa edad ”, añade.
Para prevenir los cólicos se recomienda la lactancia materna, sin embargo, no hay remedio único y útil para todos los niños. Su manejo dependerá de cada caso individual, añade Bambú.
Para la pediatra Mireya de Moreno, una buena técnica para sacar los gases podría prevenir los síntomas del malestar, que provoca que el bebé encoja sus piernas.
TRATAMIENTOS
Se pueden considerar cambios de fórmulas cuando no hay lactancia materna. Pero en casos complicados, el médico puede recetar antiespasmódicos y analgésicos.
Hay que evitar remedios caseros, como el té de anís, cuyo efecto no es predecible, puede variar de un bebé a otro y podría producir complicaciones graves, explica el doctor Bambú. A su vez, añade que el método más rápido y sencillo de alivio para el infante es cargarlo y moverlo continuamente.

