Tenía un ítem pendiente en la agenda: pasarme por BBQ Deli, un local que ya tiene un año en San Francisco, así que decidí reseñarlo para el día del padre.
La tienda, aunque pequeña, es el sueño de cualquier parrillero. Tienen de todo, desde barbacoas a las que solo les falta un disc jockey, hasta los más insignificantes pinchos para agarrar mazorcas, pasando, por supuesto, por todo tipo de herramientas, implementos, accesorios y ferretería necesaria.
Pero lo que concierne a esta columna, es una selección exclusiva y deliciosa de carnes, pescados, embutidos y todo tipo de salsas, condimentos, marinadas y complementos para hacer una barbacoa exquisita.
Elegí unos cortes de carne para asar. Miré con ojos de fascinación y cariño unas baby backs de cerdo, que no compré, porque en la familia, mi hermano es el campeón de las costillitas, y donde manda capitán, ya sabes.
Así que pregunté cuál de los cortes que ofrecen es la “cosotota”, y la respuesta fue el Ribeye Cowboy Steak, un pedazo de carne al que también se le llama “Corte francés”. Está entre 1.3 y 1.5 la libra. Se aconseja cocinarlo “en seco”, y, francamente, no necesita aderezo. Un poco de sal, pimienta y listo.
También hice una entraña absolutamente divina, aunque confieso que sí le puse un poco de mantequilla porque… pues porque sí.
El Culotte, que es un corte que viene de cerca del filete, no es tan suave como éste, pero sí que tiene muchísimo más gusto. Por lo general, las porciones son de 10 onzas y tienen como una pulgada de grosor. Yo lo puse a marinar durante la noche en aceite de oliva y al día siguiente estuvo divino.
Tienen chorizos, hamburguesas, pescados, etc., que dejé para otro momento, aunque estuve súper intrigada por los hot dogs rellenos de queso cheddar y las hamburguesas rellenas de Roquefort; para otro día serán.
Tienen varios rubs, compré uno para piña, que lleva su toque de picante, con azúcar y toques de jengibre. También sirve para frutas, y por supuesto para cerdo y pollo. Seré franca: no seguí las direcciones del paquete (disolver en jugo de naranja), sino que se lo eché directo a unas rodajas de piña, y al sartén. Delicioso.
Probé varias salsas de barbacoa marca Rothschild, ya que tienen siempre algunas abiertas para que prueben los clientes. La de piña, coco, mango y tequila es un tris picante, con una textura aterciopelada y por supuesto, muy frutal. Otra de miel con ajonjolí a la que se le siente algo de mostaza y sésame a la cabeza. Dixit.
